Rivera avisa de que el partido más votado no tiene por qué gobernar
Dice sentirse tan lejano de las políticas del PP como de los pactos del PSOE.
Rivera, en el centro, durante la rueda de prensa celebrada ayer.
No existe ninguna regla escrita que establezca que el partido más votado sea el encargado de formar Gobierno. Con esta afirmación Albert Rivera transmitió ayer al PP que Ciudadanos no estaría obligado a apoyarlo sólo porque sea la primera fuerza en las próximas elecciones generales, una idea que acarician los dirigentes populares.
«O se tiene mayoría absoluta o se tiene que seducir, escuchar, dialogar y aceptar propuestas y enmiendas de otros partidos», advirtió el líder de la formación naranja a quienes dan por hecho que, si tras los comicios la aritmética de los escaños lo permite, Mariano Rajoy repetirá al frente del Ejecutivo gracias al respaldo de Ciudadanos. El candidato a la Moncloa justificó su posición en que «si la cosa fuera que gobierna el que saca un voto más que otro, la regla de la mayoría de la democracia no tendría ningún sentido».
El aviso de Rivera al PP no quiere decir que la formación naranja se sienta más cercana a los socialistas. Es más, el presidente de Ciudadanos aseguró que se encuentra tan alejado de las políticas del PP como de los pactos del PSOE con los nacionalistas y Podemos.
Rivera reivindicó la centralidad de su formación como un elemento imprescindible de un futuro escenario político que las encuestas vaticinan muy fragmentado. La capacidad de diálogo de Ciudadanos, dijo el diputado catalán, le permitirá sentarse en la mesa de negociación con todas las fuerzas políticas, como ya ha demostrado al apoyar a la socialistas Susana Díaz en Andalucía o a la popular Cristina Cifuentes en la Comunidad de Madrid. Frente a la capacidad de alcanzar acuerdos de su partido, Rivera criticó la dificultad de liderar las reformas que España necesita desde los extrem
Nueva etapa
En esta línea, enfatizó que la política nacional inicia una nueva etapa en la que ya no valdrá diferenciar entre lo rojo y lo azul. Rivera añadió que, a tenor de las encuestas, el próximo Ejecutivo será o una gran coalición entre PP y PSOE o un tripartito en el que Ciudadanos será una pieza clave, y en el que los populares no participarían. Lo que no hizo el candidato de la formación naranja es desvelar si en un posible acuerdo a tres bandas reclamaría para él la Presidencia del Gobierno.
La caída en intención de voto de su formación en las encuestas es poco preocupante para Rivera. Se escudó en que su partido ha crecido del cero en intención de voto que se le otorgaba a principios de año a cerca del 13% que se le adjudica ahora. Y, lejos de inquietarse por un posible estancamiento en su número de apoyos, el candidato de Ciudadanos trasladó la inquietud a sus principales adversarios políticos.
Del PP recordó que desde las generales de 2011 ha pasado de recabar un 44% de los sufragios ha tener una expectativa para los próximos comicios de tan sólo el 27%. «Es un dato que una empresa privada llevaría a pensar en dimisiones», apuntó Rivera en alusión a Rajoy. El PSOE tampoco está, a su juicio, para tirar cohetes porque es un partido que ha pasado de obtener amplias mayorías absolutas ha moverse en torno poco más del 20% en intención de voto.