El soberanismo exhibe fortaleza durante la Diada con la mente en el 27S
Unos 1,4 millones de catalanes reclaman la independencia en la manifestación del 11S.
Los participantes en la manifestación de Barcelona.
Por cuarta Diada consecutiva, el independentismo salió ayer en masa a las calles de Barcelona para reclamar en la manifestación del 11S un Estado catalán. «Hemos vuelto a hacer historia. No queremos seguir formando parte del Reino de España ni un minuto más», reclamó Jordi Sánchez, presidente de la ANC, organizadora de la marcha. La cita coincidió con el arranque de la campaña de las elecciones, lo que convirtió la movilización en el primer gran acto de campaña de Junts pel Sí y la CUP en la carrera hacia el 27S.
Como en los años anteriores -la primera manifestación organizada por la ANC y Ómnium Cultural fue en 2012-, el secesionismo exhibió músculo y envió un mensaje muy contundente: tres años después mantiene el pulso y tiene a su electorado movilizado para las elecciones catalanas, que el presidente de la Generalitat quiere convertir en un plebiscito sobre la independencia. Eso sí, el secesionismo parece haber perdido algo de fortaleza. Porque si el año pasado, se manifestaron entre 1,8 millones, según la Guardia Urbana, y 520.000, según la Delegación del Gobierno, en esta ocasión las cifras fueron algo inferiores, en torno a 1,4 millones, según la Policía municipal (al cierre de esta edición, la Delegación del Gobierno aún no había facilitado su recuento). Aunque también pudo influir que al ser un viernes festivo había un puente de tres días que muchos aprovecharon para dejar la ciudad.
Los organizadores, pese a todo, hablaron de dos millones de manifestantes a lo largo de los poco más de cinco kilómetros de recorrido por la avenida de la Meridiana de Barcelona, en la que se formó un gran mosaico con colores y se representó el discurrir de un puntero hacia la República catalana.
Mas, casi en el último minuto, decidió no acudir para preservar la neutralidad de su cargo y para que no se le acusara de usar electoralmente la protesta, aunque a su término recibió a los organizadores en el Palau de la Generalitat. Asimismo, acudieron casi todos sus consejeros, la plana mayor de Convergència, los tres primeros de la lista de Junts pel Sí (Romeva, Forcadell y Casals), además de la cúpula de Esquerra y la CUP, así como famosos como Gerard Piqué, Pilar Rahola, Juanjo Puigcorbé o Carmele Marchante. Sólo faltaba él.
Mas y Junqueras no tienen intención de pisar el freno, entre otras cosas porque es lo que les piden los suyos, al menos los que se manifestaron ayer en Barcelona. Jordi Sánchez, de la ANC, recordó que la sociedad civil no está dispuesta a consentir «claudicaciones», ni «falsas vías». «No nos falléis, sed valientes», expresó.