Madrid se convierte en el laboratorio de pactos políticos de los populares
A pocos días de las elecciones generales, quienes en el PP hacen cábalas sobre cómo podrá Mariano Rajoy mantenerse en la Moncloa, se miran en el espejo de la Comunidad de Madrid y confían en poder reeditar a nivel nacional el pacto que suscribieron Cristina Cifuentes y Ciudadanos el pasado junio y que permitió a los populares conservar el Gobierno autonómico. Este acuerdo se ha convertido ya en el referente del partido, una vez que ha asumido que no alcanzar la mayoría absoluta.
A día de hoy, ninguna otra opción es viable para el PP. Descartado un gran pacto con el PSOE, la formación de Albert Rivera, de la que los populares se sienten «ideológicamente cercanos», parece haberse convertido en la única posibilidad de Rajoy. Esto explica que en las filas del partido, donde todos dan por hecho que el PP será primera fuerza, se crucen los dedos para que la suma de escaños con Rivera resulte ser suficiente y para que Ciudadanos, a pesar de sus advertencias de que no apoyará la investidura de Rajoy, respete que gobierne el más votado.
La segunda campaña empezará, en cualquier caso, el 21 de diciembre, cuando los ciudadanos hayan repartido el juego.