Junts pel Sí y la CUP logran un principio de acuerdo para la investidura de Mas

El pacto para la elección queda pendiente de la decisión de la asamblea del domingo.

Artur Mas, ayer, a su llegada a la reunión semanal del gobierno catalán.

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C. Reino | Barcelona
León

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Junts pel Sí y la CUP dieron ayer un paso de gigante —está por ver si definitivo— para desencallar la elección de Artur Mas como próximo presidente de la Generalitat. Después de dos investiduras fallidas y tras casi tres meses de conversaciones, el secesionismo concluyó unas negociaciones que deberían facilitar la constitución de un nuevo Gobierno catalán que tratará de culminar en 18 meses la transición de Cataluña hacia un Estado independiente.

Junts pel Sí presentó el documento que ha trabajado con la CUP como una «última propuesta de acuerdo», que no recibirá la categoría de pacto hasta que la asamblea de la CUP, que se celebra el domingo, le dé el visto bueno. Si la militancia anticapitalista avala el entendimiento con CDC y ERC, Mas evitará tener que convocar nuevas elecciones anticipadas en marzo, que de celebrarse podrían cruzarse con unas eventuales generales. Así, tres meses después de las elecciones catalanas, que ganó Junts pel Sí, aunque quedó a merced de la CUP, todo queda en manos de la militancia de la izquierda radical independentista, que afrontará el domingo la asamblea más decisiva de su historia, en la que tendrá que decantarse por cuatro opciones, dos de las cuales investirían a Mas.

La primera acepta al líder nacionalista y también el documento presentado ayer, la segunda rechaza al dirigente convergente y el pacto con CDC y ERC e insta a seguir negociando, aun a riesgo de ir a elecciones, mientras que la tercera descarta el texto acordado con Junts pel Sí, pero plantea facilitar la investidura de Mas para evitar comicios, en tanto que en la cuarta se rechaza todo y se asumen nuevas elecciones.

Posturas

La dirección de la CUP quiere mantenerse neutral —al menos formalmente— de cara a la votación del domingo y no dará ninguna indicación a su militancia sobre cuál de las cuatro opciones es la idónea. Esta posición de los anticapitalistas es la que explica que ni Junts pel Sí ni la CUP hablaran ayer de preacuerdo y que la cúpula asamblearia incluso se desmarcara del texto y afirmara que se trata de un documento de Junts pel Sí. En la formación anticapitalista quieren evitar tensiones internas, pues la militancia acude a la asamblea muy dividida.

Las dos corrientes más influyentes discrepan sobre la estrategia a seguir. Poble Lliure, heredera de Terra Lliure, apuesta por facilitar la investidura de Mas, mientras que Endavant, de la izquierda radical y próxima al anarcosindicalismo, apostó este martes por nuevas elecciones porque a su juicio apoyar al dirigente de CDC es «regalarle» a Podemos, formación de peso tras el 20-D en Cataluña, el «capital político» de la CUP.

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