Diario de León

Rajoy encomienda su futuro a que los barones del PSOE frenen a su líder

Publicado por
nuria vega | madrid
León

Creado:

Actualizado:

El futuro de Mariano Rajoy ha quedado en manos de los barones del PSOE. Tras renunciar a someterse a una investidura fallida, el presidente en funciones se ha encomendado a la vieja guardia socialista, la misma que duda ante un posible pacto con Podemos, y confía en que esta sea capaz de frenar las aspiraciones de Pedro Sánchez e impedir el acuerdo con Pablo Iglesias. «Las voces críticas del PSOE pueden ser la punta del iceberg, lo que sobresale es menor que lo que hay debajo del agua», proclamó ayer sin ambages el vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado.

Toda la estrategia del jefe del Ejecutivo pasa por que el segundo partido más votado entre en ebullición en la reunión del Comité Federal que celebrará el próximo sábado y el Gobierno de izquierdas se vea frustrado. En el PP la esperanza la depositan en quienes, como Alfredo Pérez Rubalcaba o Felipe González, «ya están diciendo que no están de acuerdo con la estrategia seguida por el señor Sánchez», e instan a los veteranos con predicamento a dejarse oír.

La maniobra, la de dejar que sean otros los que jueguen la partida, entraña sus riesgos, pero el PP se mueve ya más en clave de generar oportunidades que de amarrar un acuerdo de gobernabilidad. En el universo popular, si no hay consenso entre el PSOE y Podemos, podrían darse dos escenarios: el del improbable acercamiento de los socialistas a Rajoy, o el de la repetición de las elecciones. Y en caso de nuevos comicios, la principal fuerza política del país no oculta su convicción de que saldría reforzada de las urnas.

Mientras tanto, en la dirección nacional del partido, en este compás de espera por el que ha optado el presidente, toda la maquinaria se encamina a atizar el debate interno de los socialistas, a quienes alertan sobre los peligros que se ciernen sobre la formación si pacta con Podemos. El propio Casado,tras la reunión habitual de los lunes presidida por Rajoy, avisó al PSOE de lo «suicida» que sería permitir que su partido, fundado por el tipógrafo Pablo Iglesias en 1879, se deje «liquidar» por otro Pablo Iglesias, y cargó las tintas sobre Sánchez.

«Tiene que decidir si se va a montar en el avión de Maduro con los proetarras, los de la CUP y Podemos, o si lo que quiere es volver a la centralidad de la socialdemocracia», urgió el portavoz de los populares. No estuvo solo en la crítica, el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, censuraba que el PSOE «haga depender al conjunto de España de lo que digan los tres profesores de Ciencias Políticas».

Que todos los dirigentes del PP coincidieran ayer en sus advertencias no es casual, sino que responde a la nueva táctica del partido. Los ataques, sin embargo, se centran en Sánchez, matizan, no en el PSOE, cuando los socialistas y Ciudadanos siguen siendo los aliados que desea cortejar Rajoy, a pesar de que fuentes de su entorno admiten que ahora «no hay margen de maniobra» y que se prepara el terreno para una posible campaña electoral.

De momento, el PP ha cedido la iniciativa a los socialistas.

tracking