C’s debate mañana si pacta con el PSOE
La negociación entre PSOE y Ciudadanos para comprobar si son capaces de cerrar un programa de medidas de regeneración y reformas que pueda ejecutar un Gobierno encabezado por Pedro Sánchez entra en sus últimas y decisivas jornadas. La dirección del partido liderado por Albert Rivera se reunirá de forma extraordinaria mañana para analizar el trabajo realizado durante los últimos quince días por sus equipos negociadores y para debatir si los avances son ya suficientes para sellar un acuerdo, si merece la pena hacer un esfuerzo final de uno o dos días para desencallar los últimos desencuentros o si, por el contrario, las diferencias son tan trascendentes y están tan enquistadas como para hacer imposible el pacto.
La ejecutiva del domingo probablemente no va a tomar una decisión definitiva sobre el acuerdo, pero debería sacar una idea aproximada de si será o no posible porque tanto un partido como el otro tienen claro que el tiempo apremia -la investidura es el 2 de marzo- y que la negociación no puede dilatarse porque debería cerrarse entre el lunes o el martes, y sólo de forma excepcional saltar al miércoles.
Aun así, fuentes de Ciudadanos indicaron que es muy posible que el lunes o el martes, o quizá ambos días, vuelvan a reunirse los equipos de negociadores del PSOE y de su partido para limar los últimos escollos del programa. De lograrlo, sería en una segunda reunión de la ejecutiva de la formación centrista, a celebrar la próxima semana, la que debería dar el sí o el no definitivo al acuerdo y la que, en caso de entendimiento, deberá también decidir si la marca de Rivera se queda en la abstención a la investidura de Sánchez, hasta ahora su decisión máxima, o da el paso al sí, tal y como reclaman los socialistas.
Las conversaciones se han intensificado en los últimos días, sobre todo entre los respectivos grupos de expertos, con encuentros sectoriales e intercambios de documentos hasta bien entrada la noche. Hubo reuniones en el Congreso ayer por la tarde y podrían continuar hoy.
Pese a los desencuentros, ambas fuerzas políticas insisten en reafirmar su voluntad de alcanzar un acuerdo y existe optimismo acerca de que será posible lograrlo, más moderado en este caso en las filas de Albert Rivera.