LA PORTADA ELEGIDA. 21 OCTUBRE DE 2011
El titular que ansiábamos dar, que ansiábamos leer
Quiso el tiempo y que yo dirigiera DIARIO DE LEÓN cuando surgió esa noticia que durante años daba respuesta a la típica pregunta a la que era sometido cualquier director en este país durante muchos años.
Era el titular que todos ansiábamos dar. El que todos ansiábamos leer. El fin de ETA. La victoria del sistema. El triunfo de la democracia. El imperio del Estado de Derecho. Ametrallado, sí. Secuestrado, sí. Ensangrentado, sí. Difamado, sí. Acosado, sí. Asesinado, sí. Durante décadas, sí. Pero al final, tras un recorrido de luto y dolor, las convicciones democráticas quedaron en pie. Los asesinos se rindieron a nuestras convicciones, a las de un pueblo digno y tantas veces enlutado.
«ETA SE RINDE». Así de rotundo. Como la fuerza de la democracia. En caja alta y a cuerpo 80, el doble que un titular de portada. Había que buscar algo contundente y que simbolizara la derrota de los asesinos. Lo debatimos. Lo pensamos. Lo cambiamos. Le dimos unas cuantas vueltas. Y nos salió. 52 años de travesía sangrienta. Histórica portada. Anhelada medio siglo por los ciudadanos de bien. Ganamos. Lo contamos con gran despliegue. Y en días sucesivos honramos a las víctimas. A las que no olvidamos. La hemeroteca de DIARIO DE LEÓN está repleta de recuerdos emotivos hacia ellas. No en vano el terrorismo etarra había acompañado la mitad de la vida del rotativo leonés, asaltando desde el horror miles de sus páginas, cientos de sus portadas. Pero ganamos. Los casi mil muertos sólo fueron en vano para los asesinos. La democracia vivirá en deuda siempre con ellos. Este país cambió para siempre ese día. Habíamos completado la Transición.
Cierto que hubo otras. Grandes scoop, como la primera entrevista de Zapatero tras dejar La Moncloa. Fue la mañana del 25 de diciembre de 2011 (La imagen de aquella mañana, antes de la entrevista, en la redacción del periódico, en La Virgen del Camino, ilustra el anterior artículo). Quiso que fuera el periódico de su tierra el que contara sus primeros análisis y sensaciones tras abandonar el Gobierno después de siete años. Costó convencerlo. Quiso que fuera en el periódico, un par de horas antes de la comida de Navidad con su familia en su León. Había que competir con las grandes cabeceras nacionales. Todos querían la entrevista. Un bombazo. Pero nos la dio a nosotros. La publicamos el 26 y todos los medios de España desde los más grandes a los más pequeños acabaron recogiendo la exclusiva de DIARIO DE LEÓN. Era Navidad y la escasez de noticias propició que la entrevista y las páginas del Diario nutrieran todas las tertulias del país.