Rajoy se niega a someterse al control del Congreso estando en funciones
El Gobierno ya ha fijado su criterio hasta que se resuelva la investidura del próximo presidente. Pese a las reclamaciones de los grupos parlamentarios, ni Mariano Rajoy ni sus ministros están dispuestos a someterse al control del Congreso mientras estén en funciones. El secretario de Estado de Relaciones con las Cortes intervino ayer en la Cámara baja para anunciar la decisión. «En atención a la Constitución y las leyes, ni podemos ni debemos», arguyó José Luis Ayllón. A su juicio, pedir ahora la comparecencia de Rajoy en pleno es tanto como demandar la de un ex presidente como Felipe González.
Todas las solicitudes de control que planteen las fuerzas políticas recibirán del Ejecutivo la misma respuesta. El Gobierno ha enviado ya el primer escrito al Parlamento para rechazar que el ministro de Defensa, Pedro Morenés, asista a la comisión fijada para el 17 de marzo con el objetivo de informar sobre el desarrollo de las operaciones en el exterior y la nueva misión de la Otan en el Mar Egeo contra las mafias de la inmigración. «Sólo un Gobierno que tiene la confianza de la Cámara responde solidariamente ante la misma», rezan los argumentos jurídicos que se manejan en La Moncloa y que apelan al Título V de la Carta Magna.
Esos fundamentos servirán también para que el presidente se abstenga de dar cuenta de asuntos como el acuerdo de la Unión Europea con Turquía para la acogida de refugiados. El Ejecutivo recuerda que está previsto que la próxima semana comparezca el secretario de Estado para la UE. Pero Ayllón sostiene que una intervención de Rajoy daría lugar a un debate que, lejos de ser «informativo», se convertiría de facto en una sesión con afán de exigir responsabilidades políticas al Gobierno.
Los grupos parlamentarios replicaron ayer al PP que ya no cuenta con mayoría absoluta y que, por lo tanto, tendrá que acudir a la Cámara.