SUCESOS
La AP-7 se tiñe de luto a su paso por Tarragona al morir 13 estudiantes
Las primeras hipótesis apuntan a un error humano como causa del accidente del autobús
Los equipos de rescate trabajan en el auxilio de las víctimas en el autobús siniestrado con los estudiantes en Tarragona. JAUME SELLART
cristian reino | barcelona
Regresaban a Barcelona de una noche de fiesta en Valencia. Estudiantes extranjeras, casi con toda probabilidad habían asistido a sus primeras Fallas y, desgraciadamente, a las últimas. Trece estudiantes universitarias del programa Erasmus perdieron ayer la vida, como consecuencia de un trágico accidente de tráfico. Las víctimas, chicas de 20 a 29 años, viajaban en un autobús, que en el kilómetro 333 de la autopista AP-7, a la altura de Freginals, cerca de Amposta, en la provincia de Tarragona, perdió el control, volcó y acabó en el sentido contrario de la marcha.
El violento siniestro se produjo sobre las seis de la mañana, dos horas después del inicio del viaje en la capital del Turia, y provocó además 34 heridos, doce de ellos de pronóstico grave. Tres estudiantes se debatían a última hora de la tarde entre la vida y la muerte en diversos centros hospitalarios de Tarragona. Entre los heridos, en este caso leve, se encontraba el conductor del autobús, que dio negativo de las pruebas de alcohol y drogas y cuyo testimonio será clave para determinar las causas del siniestro. El hombre no pasó a disposición del juzgado de instrucción número 3 de Amposta, que es el que se ha hecho cargo de la investigación. Fuentes judiciales precisaron que será citado cuando la jueza lo considere oportuno. De momento, este domingo prestó una primera declaración ante los Mossos d’Esquadra y no quedó detenido.
Al cierre de esta edición, el equipo forense había llevado a cabo 9 de las 13 autopsias previstas y esperaba completar la totalidad a lo largo de la noche. El resultado de estos exámenes se cruzará con la información médica que aporten las familias de las víctimas. De esta manera, el Instituto de Medicina Legal y Forense podrá determinar la identidad de los cadáveres. Para recoger la información, los forenses y los Mossos se entrevistarán con las familias a medida que lleguen a Tortosa (Tarragona). Los cuerpos se les podrán entregar cuando estén identificados y la juez lo autorice.
Maniobra brusca
Según la descripción de los hechos que hizo el consejero catalán de Interior, Jordi Jané, el autobús, que circulaba por el carril derecho en dirección a Barcelona, se desvió hacia la derecha (está por ver si por motivos mecánicos o humanos), hasta que en un momento dado, tocó la valla lateral de la autopista, lo que llevó al conductor a dar un volantazo muy violento hacia la izquierda, que acabó siendo mortal. Como consecuencia de una maniobra tan brusca, el vehículo volcó y acabó en el lado opuesto de la autopista, en el sentido inverso de la marcha, en dirección sur, donde recibió el impacto de un coche, cuyos ocupantes también resultaron heridos.
Alcaldes de la zona, como el de Freginals, señalaron que en el punto donde se produjo el siniestro, en el que hay una larga recta y donde suele hacer mucho viento, ya se habían tenido que lamentar más siniestros mortales en el pasado, aunque ninguno comparable con el de ayer.
Las autoridades de tráfico, tanto de la Generalitat, como las del Gobierno central, dieron otra versión y apuntaron al factor «humano», una distracción o somnolencia, como posible causa. El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, tampoco descartó alguna incidencia mecánica, aunque el vehículo era nuevo, no tenía ni tres años y había pasado todas las inspecciones. Las pruebas del tacómetro arrojaron además niveles correctos y el vehículo no viajaba a una velocidad excesiva.
«Lo siento. No sé qué ha podido pasar», declaró uno de los responsables de la empresa Autocares Alejandro, ubicada en Mollet del Vallés, y que expilcó que el conductor lleva 17 años en la compañía.
El vehículo formaba parte de un convoy de cinco autobuses fletados por la asociación de estudiantes de Erasmus de Barcelona que se habían desplazado a Valencia para pasar la noche de la ‘Cremá’ en las Fallas. La Generalitat confirmó que en el vehículo siniestrado viajaban algo más de sesenta universitarios de una veintena de nacionalidades, no sólo de la UE.