El PP confía en que ahora sea más fácil el diálogo con el PSOE
Cuando los populares tuvieron conocimiento el jueves de que Pedro Sánchez había decidido recuperar a viejas glorias del socialismo, en el PP volvió a encenderse la luz de la gran coalición postelectoral con el PSOE. «Sinceramente, no me imagino a Josep Borrell pactando con Podemos», comentaba un dirigente nacional que cree hablar el mismo idioma que ex ministros como Jordi Sevilla o Ángel Gabilondo. Esa percepción calaba, además, ayer en La Moncloa, donde el Ejecutivo cree que los perfiles «moderados» y «sensatos» podrían facilitar el entendimiento tras las elecciones del 26-J.
El PP no ha abandonado en ningún momento la propuesta de alianza con los socialistas que le garantizaría la permanencia en el Gobierno, aunque a estas alturas en el partido consideran más viable la abstención del PSOE que el apoyo directo. Algunas fuentes gubernamentales creen que a ello podría contribuir el último movimiento tras las reiteradas negativas de Sánchez al diálogo. Un rechazo expresado, según la vicepresidenta en funciones, de «las maneras más radicales posibles». «Yo espero que gente que ha estado en el Gobierno, le pueda poner de manifiesto que gobernar es otra cosa», confió ayer Soraya Sáenz de Santamaría.
Aún así, en el entorno de Mariano Rajoy intentan ser cautelosos y no volver a construir el cuento de la lechera, como en los comicios del 20 de diciembre. Lo primero, porque creen que los fichajes del PSOE responden a la necesidad de impulsar una campaña que los socialistas afrontan con dificultades, y lo segundo, porque el líder del partido sigue siendo Sánchez, el principal «neutralizador», recuerdan, de cualquier tipo de pacto con el PP.