El PP y Ciudadanos apuran los plazos del acuerdo de investidura
Los populares se aseguran el pacto e insisten en que ya no pueden ofrecer más a Rivera.

Martínez-Maillo ofrece una rueda de prensa en el Congreso. MARISCAL
alfonso torices | madrid
Ciudadanos va a apurar el límite que ellos mismos pusieron a la negociación con el PP antes de desvelar si sellará un acuerdo con los populares y, por lo tanto, garantizará a Mariano Rajoy que la próxima semana se podrá presentar ante el pleno del Congreso con 170 apoyos, a solo un puñado de abstenciones del PSOE de lograr la investidura.
Los negociadores del PP, en público, se muestran «moderadamente optimistas» con la idea de que este fin de semana, posiblemente mañana, llegará el acuerdo, pero, en privado, no albergan duda alguna de ello. Consideran que los numerosos «avances» y «acercamientos» logrados desde el jueves lo garantizan.
Los populares insisten en que todo lo que pueden ofrecer a Ciudadanos ya está sobre la mesa y que el margen para cesiones es mínimo porque tanto las restricciones presupuestarias como el hecho de que se trate de un simple pacto de investidura y no de uno de gobierno impide que sean más generosos. De hecho, están convencidos de que el pacto podría haber llegado esta misma tarde, pero que Ciudadanos decidió apurar los plazos para presionar y rascar alguna mejora de último minuto y, también, para escenificar que su cambio de voto de la abstención al sí es fruto de una negociación ‘in extremis’.
Tal es su convencimiento que ayer debatían cómo se hará la ratificación pública del pacto, en algún tipo de acto que tendrá como protagonistas a Rajoy y a Rivera. Las últimas reuniones e intercambios de documentos parece que han servido para aproximar el acuerdo en varios de los «escollos» que llevaron a Ciudadanos a plantear el jueves su ultimátum de 48 horas para el pacto y a avisar de que si no había un acercamiento no podrían apoyar a Rajoy.
El PP habría aceptado comprometer por escrito en caso de llegar al Ejecutivo la puesta en marcha de los cinco programas que componen el plan de choque social de Ciudadanos, que era una de las condiciones indispensables para el acuerdo.
De igual manera, se estaría cerca de concretar unas cantidades y unos plazos de puesta en marcha que, sin ser el ideal del partido de Rivera, podrían acabar por ser aceptados. Estos fondos deberían servir para implantar el complemento salarial a los trabajadores con salarios bajos, los planes contra la pobreza infantil y el fracaso escolar, la ampliación de los permisos de maternidad y paternidad, y la creación de unidades suficientes para hacer realidad la escolarización entre cero y tres años.