Rivera pone sobre la mesa sus reticencias pese al apoyo dado
Albert Rivera, en la tribuna del Congreso. FERNANDO ALVARADO
Rivera subió ayer a la tribuna con el triple objetivo de justificar su cambio de postura y su pacto con el PP por la necesidad de evitar otras elecciones y de que haya Gobierno, de marcar distancias con un Mariano Rajoy del que admitió que no se fía y de reclamar a Pedro Sánchez que olvide intereses partidistas y personales. Rivera presentó a C’s como el verdadero partido «útil» del hemiciclo. El líder de Ciudadanos, sin embargo, no ocultó que, pese al ‘sí’, no se fía de un Rajoy que ha puesto en marcha durante cuatro años muchas políticas equivocadas y que no ha sabido o no ha querido luchar contra la corrupción. Por ese motivo, antes de darle el ‘sí’, le puso como «condición» firmar un pacto anticorrupción El discurso de Rivera trató de convencer a Sánchez de que debe seguir su camino y permitir que España tenga Gobierno y le recordó que pueden sumar en la oposición para controlar a un Ejecutivo de Rajoy en minoría.