Emotivo adiós en el cuartel de Marines al soldado valenciano muerto en Irak
Aarón Vidal López fue condecorado con la Cruz al Mérito Militar con distintivo amarillo.

Compañeros del fallecido portan el féretro a su llegada al aeropuerto de Manises. KAI FÖRSTERLING
EFE | VALENCIA
La base General Almirante de Marines (Valencia), sede del Regimiento de Caballería Lusitania número 8, acogió ayer el funeral del soldado Aarón Vidal López, fallecido en Irak el pasado jueves en un accidente de tráfico. Familiares, amigos y compañeros despidieron al militar, de 25 años y natural de la localidad valenciana de Llíria, en una emotiva ceremonia a la que asistió el ministro de Defensa, Pedro Morenés; el jefe del Estado Mayor del Ejército, general Jaime Domínguez Buj, y el presidente de la Generalitat, Ximo Puig.
Las honras fúnebres se oficiarion al aire libre, frente al monolito a los caídos, tras el que se había colocado el estandarte del Regimiento Lusitania —una calavera con dos tibias— y el de Caballería, así como varias coronas de flores. El soldado fue condecorado a título póstumo con la Cruz al Mérito Militar con distintivo amarillo, que se entregó a la familia junto a la bandera nacional y la boina del uniforme.
El teniente coronel Sánchez de Lara explicó que Aarón Vidal fue jinete del Lusitania desde hace casi siete años, toda su vida militar, y a mediados de 2014 recibió la Cruz al Mérito Militar con distintivo blanco a propuesta de sus mandos, que destacaron que era un «claro ejemplo a seguir» y un «ejemplo de referencia para todo soldado». Además, reconoció que era un trabajador «abnegado» y siempre exigía más carga de responsabilidad, ganándose «el completo respeto de sus compañeros.
Acabada la ceremonia, el féretro abandonó el recinto militar portado a hombros por sus compañeros. Tras ellos se situaron también los familiares y amigos que no pudieron contener la emoción.