El PP insta al PSOE a sentarse a negociar un pacto de gobernabilidad
Los populares dan margen a la gestora socialista para designar los interlocutores y establecer una agenda sobre la que trabajar.
El portavoz parlamentario del PP, Rafael Hernando. PACO CAMPOS
nuria vega | madrid
El PP ha sacado una lección de los últimos nueve meses de bloqueo. Su posición y la de su líder se han visto reforzadas a base de esperar, y ahora que el acercamiento al PSOE podría estar más cerca que nunca, los populares no quieren ningún traspiés. Tras la llamada de cortesía de Mariano Rajoy al presidente de la gestora de los socialistas, la formación conservadora deja en manos de Javier Fernández y los suyos dar el siguiente paso. Aunque, a su entender, sólo cabe una opción: que la segunda fuerza política se siente a negociar.
El partido de Rajoy, que ha reducido a la mínima sus apariciones públicas y, por lo tanto, la posibilidad de «azuzar» el fuego del PSOE, realizó ayer una primera incursión en el debate abierto tras la crisis de su adversario. El portavoz del PP en el Congreso se atrevió a pedir a los socialistas que dejen de lado «los insultos» a los populares y comiencen a conversar. «Estoy haciendo una apelación al diálogo con el PSOE, pero nos tienen que decir quiénes son los interlocutores y de qué podemos hablar», instó Rafael Hernando.
El PP sigue sosteniendo que, hoy por hoy, es el tiempo del PSOE, aunque Hernando instó a los socialistas a la «reflexión, la sensatez y el compromiso con España» para cambiar su «orientación».
Los populares siempre pensaron que con Pedro Sánchez como líder del PSOE no habría forma de construir un Ejecutivo liderado por Rajoy y que, en consecuencia, existía una alta probabilidad de que se convocaran unas terceras elecciones. Ahora la situación podría haberse «encauzado». Para empezar, en el PP se valora el primer contacto con Fernández. Aunque si el PSOE no se mueve del no a la abstención, los conservadores no temen otras elecciones.
Según los sondeos, partirían con ventaja en la carrera electoral. Y eso, más que un acicate para forzar otros comicios, siempre «arriesgados», podría ser una herramienta de presión en la negociación para conseguir del PSOE un acuerdo de gobernabilidad que vaya más allá de la investidura. En ese pacto figurarían los Presupuestos. «Su aprobación tiene que ser algo importante -admitió aqyer Hernando- pero no quiero hablar de condiciones».
Fuentes del PP están en cualquier caso convencidas de que los socialistas no tendrán más remedio que respaldar las cuentas para garantizarse una legislatura lo suficientemente extensa como para poder recomponerse y recuperar el espacio en la izquierda compartido ahora con Podemos.