El PSOE avisa a Rajoy que «vigilará cada paso» con una oposición «firme y seria»
El portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, advirtió ayer a Mariano Rajoy que los socialistas van a «vigilar cada paso que dé» y que, después de casi un año en funciones, harán una oposición «firme y seria» desde el primer día para poner en marcha nuevas políticas.
«Aquello de los cien días de cortesía, en este caso, no va a ser ni un simple formalismo. Vamos a exigirle responsabilidad de gobierno desde el lunes», aseguró Hernando en su intervención ante el pleno del Congreso en la segunda sesión del debate de investidura.
El portavoz socialista reiteró que su partido, con la abstención, «asume su responsabilidad» para que acabe el bloqueo, que no haya nuevas elecciones y «no se deslegitime más la democracia».
«Señor Rajoy, sabe que ni usted, ni su proyecto cuentan con nuestra confianza. No es el presidente que España merece, pero mucho menos unas terceras elecciones», sostuvo.
Según Hernando, la abstención tampoco es para «convalidar las odiosas reformas del PP, ni para perdonar su grave corrupción», ni para «ahondar en la quiebra de la cohesión social o territorial».
Tras recordar que el PP está «en clara minoría», subrayó que la oposición va a someter a Rajoy a una «estrecha vigilancia». «A eso se va a dedicar el PSOE, a vigilar cada paso y aprobar las iniciativas al frente de una mayoría que ni es suya, ni de ningún grupo de esta Cámara», remarcó.
En alusión a Podemos, Hernando avisó a Rajoy de que «no fantasee con disfrutar de una oposición de gritos y chascarrillos, de Twitter y camisetas, de textos legislativos que no haría ni un estudiante de primero de Derecho o de abandonos irresponsables de los puestos de trabajo». «Quizá ha podido soñar con una oposición que vende soluciones fáciles, milagreras, fantasiosas, es decir, imposibles. Si ése es su sueño, despierte y abandone toda esperanza», enfatizó el portavoz socialista.
Será presidente
En su primera intervención en el debate de investidura, Pablo Iglesias se esforzó en relevar a un PSOE a la deriva del puesto de mando en la oposición. Ayer, en la segunda, dio la tarea por cumplida y giró su punto de mira en Mariano Rajoy, al que no felicitó tras la votación. Autoproclamado como único adversario de una «triple alianza» pactada por los que denomina como partidos del antiguo régimen, el secretario general de Podemos afirmó desde la tribuna del Congreso que, a pesar de la investidura del candidato del PP, «España ha cambiado» y «tarde o temprano» él alcanzará La Moncloa. «Ahora -afirmó Iglesias- nos tocará estar en la oposición. Y cuando nos toque, estaremos preparados para ganar y gobernar. Buena suerte en su epílogo, señor Mariano Rajoy». El del reloj es un mensaje que Podemos ha lanzado en repetidas ocasiones bajo el argumento de su primacía sobre el resto de fuerzas en lo que respecta el voto joven. Ya lo dijo Carolina Bescansa, la gurú demoscópica del partido: «Si sólo votaran los menores de 45 años, Iglesias ya sería presidente».
El parlamento manda
En un calco de su primera intervención en el debate de investidura, Albert Rivera volvió a insistir en la necesidad de que PP y PSOE se abran al diálogo en una legislatura que certifica la defunción del bipartidismo.
El mensaje de Ciudadanos no ha variado desde la noche electoral. Su partido, consideran, es el que mejor ejemplifica la voluntad de negociar para permitir a España avanzar y en la mano de socialistas y populares está el que esto suceda. Sobre el futuro, Rivera deseó «un gabinete dialogante, que llegue a acuerdos en esta Cámara y que entienda que a partir de ahora este Parlamento es el que manda y el Ejecutivo es el que ejecuta las leyes y las decisiones de este Parlamento».
Pese a su satisfacción porque finalmente se haya logrado desbloquear las instituciones, Rivera insistió en sus advertencias a Mariano Rajoy.