Iglesias reta a denunciar el acoso a los periodistas
Recuerda que «decenas de denuncias» contra Podemos se han archivado.
ander azpiroz | madrid
Pablo Iglesias trató de salir ayer al paso de la acusación lanzada por la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) por coaccionar a periodistas para obligarles a escribir «al dictado de Podemos». El líder del partido morado no solo negó cualquier tipo de acoso, sino que además retó a quien tenga pruebas de que eso haya sucedido a acudir a la Fiscalía. «Creo que el que se amenace a alguien es un hecho gravísimo, por tanto los jueces tendrán que intervenir y sería sensato que todas esas informaciones y documentos se pusieran en manos de un juez», consideró Iglesias. Y por si alguien da el paso, el líder del partido recordó que «decenas de denuncias» que se han presentado contra Podemos en los últimos años han acabado por ser archivadas.
Junto al secretario general de Podemos el resto de dirigentes de la formación se esforzaron ayer en apaciguar la polémica. Una de ellas fue Irene Montero, cuya comparecencia tras la Junta de Portavoces del Congreso se convirtió en una rueda de prensa mongráfica acerca de la denuncia de la APM. Montero aseguró que ni ella ni su partido se identifican con la acusación -«no conozco ninguna de esas situaciones, creo que eso no ha ocurrido», dijo-, e insistió en que, si alguien coacciona a los informadores, éstos son los propietarios de los medios de comunicación.
En la misma línea, la coordinadora de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, aseguró no haber observado jamás ningún tipo de amenaza a los periodistas. Y de haber existido, Rodríguez pidió que se aporten pruebas para tomar medidas contra quien lo haya hecho.
Críticas a Podemos
El comunicado de la APM desencadenó ayer las críticas a Podemos de todo los grupos parlamentarios. El primero en hacer suya la acusación de la asociación fue Rafael Hernando. El portavoz del PP en el Congreso recordó a Podemos que «España no es Venezuela ni Cuba». «Lo que pido -señaló- es que respeten a los medios de comunicación y que no pretendan llevar adelante esas teorías que se han llevado a la práctica en esos países».
Mientras tanto, la Fiscalía General del Estado confirmó ayer que no tiene previsto actuar de oficio para investigar las supuestas amenazas a los periodistas.