El censo tensa las primarias de los socialistas
El equipo de Sánchez reclama un encuentro con la gestora para abordar la filiación.
El diputado socialista y candidato a las primarias del partido, Patxi López. KIKO HUESCA
Paula de las heras | Madrid
El equipo de Pedro Sánchez ha soltado una pequeña bomba. Quiere, y así lo solicitó ayer formalmente por carta, una reunión con el responsable de Organización de la gestora, Mario Jiménez, para hablar del censo que se utilizará en las primarias de mayo. Los colaboradores del exsecretario general sostienen que están en desventaja porque de las tres candidaturas (aún oficiosas) a la secretaría general del PSOE, la suya es la única que no tiene acceso a la base de datos de los militantes con derecho a voto, una herramienta que consideran fundamental para la recogida de avales.
Ahora que Susana Díaz ha confirmado por fin que peleará por el liderazgo del partido, quieren que la cosa cambie. Su movimiento tiene un precedente. En las últimas semanas se han sucedido protestas de afines a Sánchez por el supuesto control del censo por parte de los aparatos provinciales y regionales partidarios de la presidenta de la Junta de Andalucía (veto a afiliaciones o altas sospechosas).
Es cierto que, hasta la fecha, no ha habido ninguna denuncia en firme por parte del equipo del exsecretario general. Y eso es lo que le reprochan sus rivales, que ven en esta operación un intento de embarrar el debate. «Si yo me entero de que en una agrupación se han tramitado o paralizado altas de forma injustificada lo denuncio, pero cuestionar el censo es una irresponsabilidad que hace daño al conjunto del PSOE», reprochó Oscar López, coordinador de la candidatura de Patxi López.
El que fuera secretario de Organización durante el mandato de Alfredo Pérez Rubalcaba, y número dos de José Blanco bajo el liderazgo de José Luis Rodríguez Zapatero, defiende que no hay censo más «transparente» que el del PSOE, que sólo considera militantes a aquellos que están al corriente de pago. «Ponerlo en cuestión es cuestionar a los trabajadores del partido que se encargan de su elaboración y estaban en Ferraz antes, durante y después de Pedro Sánchez».
El propio Patxi López argumentó que no hay razones para estar intranquilos. Y en el otro sector, el de los afines a Díaz, también la andaluza Micaela Navarro, vicepresidenta segunda de la Mesa del Congreso, pidió que no se siembren dudas sobre los procedimientos del partido.