PP y PSOE ven necesario apercibir a Cañamero por su protesta en el Congreso
Diego Cañamero frente al ministro de Justicia, Rafael Catalá. C. MOYA
nuria vega | madrid
La Mesa del Congreso estudiará el próximo martes cómo amonestar al diputado de Podemos, Diego Cañamero, tras el episodio que protagonizó esta semana a su llegada a la sesión de control en el Congreso. Su protesta frente al ministro de Justicia por la estancia en prisión del sindicalista Andrés Bódalo, despertó el malestar en las bancadas del PP, el PSOE y Ciudadanos. En concreto, populares y socialistas coinciden en la necesidad de «algún tipo de apercibimiento» que frene conductas impropias en la Cámara baja.
Aún no eran las nueve de la mañana cuando el pasado miércoles Cañamero se plantó frente al escaño de Rafael Catalá con dos imágenes en las manos. La primera, del marido de la infanta Cristina, Iñaki Urdangarín, condenado a seis años y tres meses de cárcel por diversos delitos de corrupción y cumpliendo las medidas cautelares en Suiza. La segunda, de su compañero en el Sindicato Andaluz de Trabajadores y excandidato de Podemos por Jaén, Bódalo, en prisión por agredir a un concejal socialista en una protesta de 2012.
La intención de Cañamero era la de denunciar «la doble vara de medir» que, a su juicio, permite a Urdangarín «vivir a cuerpo de rey» y mantiene al sindicalista cumpliendo su condena. No es la primera vez que quien sucedió a Bódalo en las listas de Podemos muestra su disconformidad con esta situación. Ya el pasado 4 de marzo acompañó a Pablo Iglesias a la cárcel de Jaén en la que el líder de Podemos denunció que su compañero no estaba entre rejas por la agresión o «por cometer ningún delito», sino «por hacer sindicalismo».
El reproche del miércoles en el hemiciclo, sin embargo, estuvo, según fuentes de los principales partidos, «totalmente fuera de lugar».