El Gobierno recuerda que el futuro de los presos de ETA será «individualizado»
Responde a una diputada de EH Bildu cuatro días después del anuncio de desarme.
m. sáiz-pardo | madrid
El Gobierno no da señales de que piense flexibilizar la política penitenciaria para los reclusos de ETA. El Ejecutivo de Mariano Rajoy avisa a EH Bildu de que el futuro de los presos terroristas será siempre «individualizado» y que seguirá la aplicación de criterios «científicos» penitenciarios, valorando el caso particular de la «peligrosidad» de cada uno de los encarcelados. El Ejecutivo, además, insiste en que no se plantea una solución general para los reclusos y reitera que la negativa a los beneficios de los que están «calificados de peligrosidad extrema» continuará hasta que estos, siempre de forma individual, den «signos inequívocos» de haber roto con la «disciplina interna» de ETA.
Estas premisas aparecen en una respuesta parlamentaria a la diputada de EH Bildu, Marian Beitialarrangoitia, quien en noviembre de 2016 había registrado una extensa batería de preguntas sobre posibles «cambios en relación a la política de dispersión aplicada a los presos vascos». La respuesta del Ejecutivo está fechada el pasado 28 de febrero, aunque se hizo llegar al Congreso el 21 de marzo, solo cuatro días después de que ETA anunciara su desarme para el próximo sábado.
El Gobierno no da respuesta a la mayoría de los interrogantes de la diputada, aunque insiste en que, al menos hasta febrero, no tenía intención del más mínimo cambio general en la política penitenciaria para los etarras. «Lo que se viene denominando política de dispersión de internos terroristas es consecuencia directa de la aplicación de la legislación vigente, que establece que las penas privativas de libertad se ejecutarán según el sistema de individualización científica separada en grados», deja claro el Ministerio del Interior.
El Ejecutivo defiende en su escrito la dispersión, pero con una justificación innovadora. Ya no arguye que sea para debilitar a la banda como hasta ahora sostenía, sino por motivos organizativos internos, valorando la «peligrosidad» de cada uno de los presos de ETA y su mejor tratamiento.
La respuesta abunda en que la ley ampara la aplicación de «elementos diferenciales» a los miembros de «organizaciones terroristas y de organizaciones criminales».