El juez cree que Marta Ferrusola controlaba la fortuna

La mujer de Pujol tenía varias cuentas en el Principado.

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León

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mateo balín | madrid

«¡Pero si no tenemos ni cinco!», espetó de forma sonora Marta Ferrusola el 23 de febrero de 2015, durante su comparecencia en la comisión Pujol del Parlament catalán tras conocerse la fortuna oculta en Andorra desvelada por su marido en una carta. «Ni cinco» era para referirse a que no tenían ni un duro y que «solo había ido a Andorra a esquiar»; nada de blanquear capitales como ya por entonces sospechaba la investigación abierta por un juzgado de Barcelona.

Pues bien, de aquel relato inocente y absolutorio de la matriarca de los Pujol Ferrusola, de 81 años, se ha pasado al convencimiento del juez de que no solo no iba a Andorra a esquiar, sino que era ella quien controlaba los fondos del patrimonio familiar en varias cuentas bancarias del Principado, cuyo origen no ha sido aún acreditado.

José de la Mata, titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, hizo este planteamiento en un auto del pasado martes en el que ordenaba la entrada y registro de los domicilios y dependencias del matrimonio en Barcelona y Gerona. Unas diligencias que se consumaron este miércoles, con la presencia en parte de ellos del primogénito Jordi Pujol Ferrusola, un día después de que declarase en sede judicial y fuese enviado a prisión sin fianza.

De la Mata llegó a esta conclusión sobre la matriarca tras estudiar los documentos aportados por la Fiscalía Anticorrupción, entre los que destaca una «mención manuscrita» de una hoja de solicitud de operaciones bancarias que le atribuye la «disposición de los fondos de la familia».

Según el auto, Marta Ferrusola fue la receptora de una de las cuatro cuentas de la Fundación Kopeland, propiedad de su hijo mayor. También percibió la cuenta en la banca Reig (luego Andbank), que inicialmente se abrió en el año 2000 a nombre de Jordi Pujol Ferrusola con el ingreso de 307 millones de pesetas, procedentes, y esta es la versión que mantiene la familia, de la herencia del abuelo Florenci Pujol en los años ochenta. Una línea de defensa que el juez no se cree, ya que no se ha podido documentar en los tres años de investigación.

Así, en la cuenta de Andbank se abonaron en efectivo, entre 1992 y 2011, 70.180.000 pesetas y 261.349 euros bajo los conceptos de transferencias e ingresos y salieron cantidades de 12.700 pesetas, 101.000 euros y 903.557 dólares.

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Para buscar nuevos indicios que engorden este relato, el juez incautó este martes el teléfono móvil al hijo primogénito al considerar que este dispositivo es una herramienta «imprescindible» con la que se gestionan y comunican operaciones que están siendo investigadas.