El Gobierno respira aliviado al no presentar el PNV enmiendas a la totalidad
Los nacionalistas vascos avisan de que aún pueden ayudar a tumbar las cuentas.
p. de las heras | madrid
El PNV augura aún un fin de semana largo de negociaciones para cerrar definitivamente un acuerdo que amerite su apoyo a la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado. El Gobierno, sin embargo, respira ya aliviado. Este viernes a las dos de la tarde concluía el plazo para que los grupos parlamentarios presentaran enmiendas a la totalidad contra el proyecto del Ejecutivo. Los nacionalistas vascos no lo hicieron y, aunque su portavoz, Aitor Esteban, advirtió de que aún puede ayudar a tumbar las cuentas apoyando otra enmienda de la oposición, el gesto es elocuente.
Ni el diputado vasco ni el Gobierno concretaron qué es lo que hizo falta para que los nacionalistas metieran en un cajón el texto con el que, entre tiras y aflojas, llevaban amenazando toda la semana. Pero el propio ministro de Hacienda, Cristobal Montoro, admitió en la comparecencia posterior el Consejo de Ministros que el nudo gordiano de la negociación se encontraba fundamentalmente en el método con el que se calculará el Cupo (la aportación al Estado) de los próximos cinco años. La administración vasca defiende uno que le obliga a pagar en torno a 850 millones de euros anuales en lugar de los 1.202 que recogen los Presupuestos.
En Hacienda aseguran que aún no pueden concretar cómo quedará este asunto y Esteban, que compareció en el Congreso poco después de las 14.00 horas, hizo hincapié en que, de momento, es mejor no hablar de acuerdo sino de «una situación que podría dar pie a que lo haya». En esa situación habría sido clave la intervención de Mariano Rajoy, que según el portavoz parlamentario, se ha implicado personalmente para desbloquear discrepancias que parecían «imposibles» con el presidente del PNV, Andoni Ortuzar.
Ahora, quedaría que los niveles más técnicos pulan flecos.