Sánchez se enfrenta a los barones del partido
Los partidarios de Susana Díaz y de Patxi López coinciden en un temor. Dicen que si Pedro Sánchez gana, desaparecerá el PSOE. Los del exlendakari añaden que la cosa no será distinta si el triunfo es para la presidenta andaluza, solo que, en su caso, tardará unos meses más porque la diferencia entre uno y otra, dicen, es que el primero no conoce límites ni entiende de reglas.
La preocupación se ha extendido de forma notable entre los presidentes autonómicos, que no descartan una venganza por su alineación en la contienda. Sánchez aseguró ayer que, en caso de victoria, estará a su lado para trabajar en beneficio de los ciudadanos, pero en su entorno no descartan promover candidatos alternativos en los congresos regionales que se celebrarán a partir de mediados de junio. «Dependerá de la actitud que tengan», advierten.
El propio exsecretario general lanzó un aviso durante una rueda de prensa en la que, de forma inusual, se rodeó ayer de militantes dispuestos a criticar cada pregunta y aplaudir cada respuesta. «Defiendo un PSOE de militantes y no un PSOE de notables», dijo cuando se le inquirió sobre el asunto. «El PSOE tiene que unirse y serán la democracia interna y el voto de los afiliados quienes reconstruyan la unidad».
En la cultura del partido lo habitual es que se respete el liderazgo de quien gobierna, pero ahora las cosas están cambiando.