El PSOE contiene la respiración entre las llamadas a la unidad interna
Susana Díaz, a su llegada ayer a la reunión de la Comisión Ejecutiva del PSOE de Andalucía. J. MUÑOZ
Efe | Madrid
Los socialistas contienen la respiración ante los próximos movimientos del secretario general electo, Pedro Sánchez, para renovar los cargos del partido entre las llamadas a la unidad, comenzando por la gran derrotada en las primarias, la presidenta andaluza, Susana Díaz.
«En Andalucía ya todos estamos con Pedro y, a partir de este momento, se acabaron los bandos», proclamó Susana Díaz, que dejó claro que el PSOE andaluz va a «arrimar el hombro» para que al partido le «vaya bien en España».
Llamadas a la unidad repetidas también por el presidente aragonés, Javier Lambán, muy crítico con Sánchez, que llamó a recuperar la «normalidad» y la «unidad, la concordia y la fraternidad» basada en la «lealtad absoluta» de Aragón con Pedro Sánchez y de él con los socialistas y el gobierno aragonés.
Felipe González, por su parte, asumió con deportividad que la militancia no comparte su criterio sobre quién debe liderar el PSOE y pidió enterrar el hacha de guerra. «Estoy en minoría como otras veces, pero hay que apoyar a la mayoría», dijo.