Ciudadanos pide a los críticos que dejen el partido
M. Eugenia Alonso | Madrid
La Comunidad Valenciana es una de las vacas sagradas para Ciudadanos. De allí proceden cinco de sus 32 diputados en el Congreso y sus Cortes son uno de los parlamentos donde la formación de Albert Rivera entró con más fuerza en las autonómicas de 2015, sus primeras elecciones después de saltar al ruedo nacional. Pero también es uno de los feudos que más quebraderos de cabeza le está dando a la dirección naranja en los últimos meses.
Su principal bestia negra es Alexís Marí, exportavoz en las Cortes y marido de la eurodiputada naranja Carolina Punset, que hace unos meses dio portazo a la Ejecutiva nacional de Ciudadanos al considerar que Rivera quería «derechizar» el partido y convertirlo en «la marca blanca del PP» y que, desde entonces, ha liderado a un sector crítico con el líder centrista. Una actitud que, en opinión de la portavoz nacional de Ciudadanos, Inés Arrimadas, debería llevarle a abandonar su puesto de diputado autonómico.