El PP ve «ilegal» el trabajo investigador sobre su caja B
Amenaza con sacar las «vergüenzas» a la oposición en el Senado.

Martínez-Maillo. ÁNGEL DÍAZ
melchor sáiz-pardo | madrid
Será una macro-comisión de investigación. Por el Congreso, en principio, podrían desfilar decenas (quizás más de un centenar) de comparecientes. La cámara baja aprobó ayer no establecer ningún límite, ni temporal ni material, a la comisión de investigación que indagará sobre las cuentas supuestamente irregulares del PP. Los tres grandes partidos de oposición -PSOE, Podemos y Ciudadanos- cerraron un pacto, tal y como estaba previsto, para tumbar las pretensiones de los populares de limitar los trabajos de la comisión y de circunscribir las pesquisas al período que va desde 2016 hasta la actualidad.
El acuerdo entre los tres grandes partidos de la oposición también se amplió a no vetar ni la documentación ni los testigos que pidan todos los grupos. Pacto también entre socialistas, Podemos y Ciudadanos y los grupos minoritarios para que la cámara reclame toda la documentación judicial o institucional que consideren necesaria los partidos, sea cual sea la administración concernida: central, autonómica o local.
Ni límites temporales ni materiales para conocer si hubo financiación irregular del PP. Varapalo a los populares que vieron como ayer perdían todas la votaciones. Tampoco lograron que la comisión comenzara con Mariano Rajoy, tal y como pretendían en el PP, para circunscribir a julio (el 27 de ese mes declarará como testigo en el juicio de Correa) el deterioro del presidente del Gobierno por la corrupción. La fecha del interrogatorio de Rajoy queda en suspenso. Finalmente el fuego en la comisión de investigación lo abrirá Luis Bárcenas el lunes 26 de junio. Ya en julio, probablemente a partir del día 12, desfilarán el resto de los tesoreros. En otoño, según los planes de la oposición dominante en la comisión, será turno para las cúpulas del PP.
La decisión de la comisión de echar por tierra la intención de limitar «temporal y materialmente» la investigación llevó al PP a quedarse a un paso de romper la baraja. El portavoz popular en este órgano, Fernando Martínez-Maillo, fue más lejos que nunca. El PP pidió el amparo de la Mesa del Congreso para que acuerde pedir a los servicios jurídicos de la cámara un informe para que «limite temporal, administrativa y materialmente» el objeto de esta comisión de investigación.
Las quejas del PP fueron ignoradas por el resto de los partidos.
El PP advirtió que habrá ‘vendetta’ en el Senado. Martínez-Maillo prometió que, tras el varapalo en el Congreso, su formación está dispuesta a «sacar las vergüenzas» a los partidos de la oposición en el cámara alta.