El ADN revelará si el joven de Madrid es Marcello Volpe
La policía auxilia a un chico desorientado, descalzo e incapaz de hablar.
m. sáiz-pardo | madrid
Dicen los agentes de la policía nacional que el joven que creen que es Marcello Volpe parecía un «niño desvalido» cuando lo encontraron en la tarde del jueves deambulado sin rumbo por las calles la localidad madrileña de Torrejón de Ardoz, a una veintena de kilómetros de la capital. Totalmente desorientado, descalzo y desaliñado, este chaval que ahora —si es realmente Volpe— está a punto de cumplir los 26 años, no logró articular una sola palabra. Apenas fue capaz de comunicarse con gestos con los agentes.
No es que no hablara castellano, dicen. Es que no hablaba ninguna lengua. Solo balbuceaba como un niño. Una prueba de ADN revelará si efectivamente es Volpe, porque la madre del desaparecido, tras verlo ayer cara a cara, no lo identificó al 100% debido a su aspecto tan cambiado después de seis años.
Los patrulleros nunca le habían visto por la zona a ese joven. Los funcionarios que trabajan en Torrejón se jactan de conocer bien a cada uno de los vagabundos que se mueven por ese municipio y a este chico no lo habían visto en su vida. Por supuesto, el misterioso chaval no llevaba documentación encima y los policías decidieron trasladarle a comisaría. Allí, comenzaron a establecer un leve hilo de comunicación con el joven, a base de gestos, dibujos y algunos retazos de escritura. Pero ni un solo dato que diera una pista de quién era.
Las consultas a las asociaciones españolas de desaparecidos fueron negativas. Nadie correspondía a esas características. Los agentes empezaron entonces con la búsqueda internacional en la extensísima base de datos de señalamientos ‘amarillos’ de desaparecidos de Interpol. Y así, sin ningún tipo de pista, llegaron a la foto de un joven italiano que había desaparecido en Palermo la mañana del 12 de julio de 2011.
Podía ser el mismo, pero era difícil saberlo después de tantos años. Los agentes se pusieron en contacto con la madre de aquel desaparecido, Marcello Volpe. Al otro lado del teléfono Laura Zarcone no podía creerlo. se quedó sin palabras cuando abrió el mail que le remitieron los policías españoles con la foto del chaval encontrado en Torrejón. Esta vez sí que parecía él. Una vieja cicatriz en su muñeca derecha alimentó su esperanza. La madre aterrizó a primera hora de la tarde de ayer en Barajas y solo minutos después se encontró con el joven. Pero tuvo dudas. Una prueba de ADN, que tardará unas horas, resolverá el asunto.