El extraño caso del acuchillado
Moussa Oukabir, Said Aallaa, Mohamed Hychami y Younes Abauyaaqoub. EFE
Los mossos siguen investigando una de las grandes incógnitas sobre el atentado: saber si el asesinato a cuchilladas de Pablo, un cooperante de 35 años, fue obra de los terroristas. El coche de su propiedad, un Ford Focus, embistió a un control de la ‘operación Jaula’, en la Diagonal, rompiendo la pierna a un sargento después del atropello en las Ramblas. Los mossos tirotearon el coche, pero logró continuar. El turismo apareció a tres kilómetros del control policial. El conductor había huido y Pablo se encontraba desangrándose en la parte de atrás. No pudo ser asistido por el temor de que fuera una trampa. Cuando la zona fue declarada segura, el cooperante había muerto desangrado a consecuencia de las heridas de arma blanca. Pablo, muy conocido por su trabajo solidario en Haiti, no tenía antecedentes. Sin embargo, los mossos, un día después del asesinato, siguen sin confirmar la vinculación del homicidio con los atentados. El major de los mossos, Josep Lluís Trapero, desvinculó el asesinato del Pablo de los atentados. Diversas fuentes apuntan la tesis de que el autor material de la masacre de las Ramblas secuestró a Pablo y le acuchilló durante su huida hacia las afueras de la ciudad condal.