Mayor presencia policial en Barcelona, que tendrá más barreras de seguridad
El Ayuntamiento levantará un memorial en las Ramblas en recuerdo a las víctimas.
Enric Millo, Joaquim Forn y Ada Colau, tras la reunión de ayer en Barcelona. QUIQUE GARCÍA
C. Reino | Barcelona
La Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona se reafirman en que la colocación de bolardos no hubiera evitado el atentado de Las Ramblas tal y como estaba concebido, pero una semana después del trágico atropellamiento y tras analizar lo sucedido aceptan que se pudieron haber tomado mejores medidas de prevención. Ambas entidades concluyeron que la capital catalana necesita reforzar su seguridad, como la instalación de barreras fijas, la colocación de los debatidos bolardos y la peatonalización de calles.
La Junta de Seguridad de la capital catalana, integrada por las tres administraciones, celebró ayer su primera reunión tras los atentados y acordaron, como medida más inmediata, aumentar la presencia policial en las calles. En concreto, las autoridades reforzarán en un 10% la dotación de agentes de seguridad pública y un 20% los de orden público. La Guardia Urbana, mientras, aumentará un 10% las horas extra para que las patrullas en lugares concurridos puedan hacerse con tres agentes y no con dos.
Este incremento en la seguridad podrá comprobarse este mismo sábado en la gran manifestación convocada en repulsa al terrorismo. El aumento policial también será visible en las localidades turísticas y en las grandes infraestructuras, como el aeropuerto o la estación del tren de alta velocidad de Sants.
Asimismo, la junta de seguridad concluyó que es necesario instalar más barreras móviles en algunos de los puntos más sensibles de la ciudad, como es la zona centro, el entorno de la plaza de Cataluña, Portal del Angel o a Las Ramblas. Capítulo aparte son los bolardos, que han estado en el centro de la polémica desde el jueves por la tarde, pues su instalación en la parta alta de Las Ramblas podría haber evitado que el presunto terrorista entrara en la calzada y causara la tragedia.
De unos a otros
Las tres administraciones se han culpado entre sí estos días sobre este asunto en un intento de quitarse la responsabilidad de encima. El pasado 20 de diciembre, tras los atentados en Niza y Berlín, el Ministerio del Interior recomendó a los ayuntamientos la colocación de barreras para evitar atentados. Desde el Ayuntamiento negaron haberse opuesto a su instalación y apuntaron la responsabilidad a la Generalitat, que tiene las competencias en seguridad. El consistorio precisó más tarde que la carta enviada por el Ministerio recomendaba «obstáculos disuasorios temporales exclusivamente en periodo navideño».
Las tres instituciones trataron ayer de cerrar la polémica y afirmaron que en la reunión de la junta de seguridad no hubo discrepancias sobre los bolardos. Según afirmó el consejero de Interior, su instalación deberá determinarla una comisión técnica. «El blindaje de Las Ramblas lo único que hubiera hecho es trasladar la acción terrorista a otros lugares», expresó Joaquim Forn.
En cualquier caso, su colocación podría decidirse para el entorno de la Sagrada Familia, aunque el Ayuntamiento también contempla la posibilidad de peatonalizar la zona, igual que las Ramblas.