El conseller de Empresa pide una tregua durante "unos días, unas semanas, unos meses" y desvela que muchos empresarios han llamado después del mensaje del Rey
"No es en ningún caso un símbolo de rendición", recalca Vila, que asegura que tras el discurso del Rey "hemos recibido muchas preguntas de directivos de diferentes empresas preocupados por lo que pueda pasar"

Santi Vila con Puigdemont en el palacio de la Generalitat.
El conseller catalán de Empresa y Conocimiento, Santi Vila, ha propuesto hoy una "tregua" que "serene" los ánimos entre Gobiernos, y ha considerado una "excelente noticia" que, según diversas informaciones que le llegan, Suiza "se ofrezca de mediador" en el conflicto catalán.
En declaraciones a Rac1, después de que ayer abogara por abrir un tiempo sin "nuevas decisiones unilaterales" por ambas partes para dar una oportunidad al diálogo antes de una eventual declaración de independencia, Vila ha argumentado que "cuando hay un choque como este, lo más prudente es detenerse y razonar".
"No es en ningún caso un símbolo de rendición", ha recalcado Vila, que se ha mostrado convencido de que "la moderación y el no ser beligerante con nadie es lo que nos hará invencibles a largo plazo".
Para Vila, la primera fase debe ser la "distensión", durante "unos días, unas semanas, unos meses", un "tiempo de no agresión". Y pasada esta distensión, ha añadido, "debe haber un momento" en que "se busque a alguien que pueda hacer la mediación", porque por ahora "hay una situación de empate técnico con España que se puede resolver a cabezazos, como hace siempre España, o se puede querer ahorrarse los cabezazos y solucionarlo de una manera racional".
Según Vila, desde el Estado "es evidente que utilizarán todos los elementos coercitivos que tengan a su alcance", por lo que en Cataluña hay que ser "audaces", no fuera que "con las prisas" les pasen "por encima".
Vila ha pedido "no tomar decisiones que sean irreparables, como una suspensión de la autonomía o que haya más detenciones", porque entonces "el conflicto irá a las calles" y habrá que preguntarse si será posible que "todo sea pacífico".
"La suspensión de la autonomía sería un acto muy violento", ha alertado Vila, que también se ha preguntado "qué efectividad" tendría una declaración unilateral de independencia. A su juicio, el discurso del Rey fue una "agresión verbal" que ha "influido" en la "escalada de tensión" de esta semana.
"A partir del discurso de Felipe VI hemos recibido muchas preguntas de directivos de diferentes empresas preocupados por lo que pueda pasar", ha apuntado. Después de que Banco Sabadell acordara ayer trasladar su sede social a Alicante y CaixaBank debata una decisión en el mismo sentido, Vila ha pedido no hacer la "bola" más grande y ha rechazado los llamamientos al boicot de entidades financieras.