Los jueces ya no confían en los Mossos d’Esquadra
La policía despliega a sus antidisturbios en el TSJC después de la petición de su presidente.
Enfrentamientos entre los asistentes a la manifestación de ayer en Valencia. BIEL ALIÑO
Melchor Sáiz-Pardo | Madrid
La desconfianza de los jueces ante la actitud de los Mossos d’ Esquadra frente al órdago secesionista se agranda. Tras los supuestos capítulos de pasividad de los agentes autonómicos en cumplir las órdenes para impedir la consulta del 1-O o abortar sus preparativos, la justicia catalana ya no se fía de la lealtad del cuerpo ante una eventual declaración de independencia.
Ni siquiera para custodiar su sede en Barcelona ante posibles desórdenes. En una decisión sin precedentes, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha ordenado a la policía nacional asumir la dirección de la custodia y seguridad de su edificio en el paseo de Lluís Companys de la capital catalana, hasta ahora responsabilidad exclusiva del cuerpo autonómico, que había salvaguardado sin problemas en los últimos meses las protestas multitudinarias por las citaciones por el 9-N. Solo minutos después de que el presidente del tribunal, Jesús María Barrientos, hiciese pública su decisión, un contingente de funcionarios de las Unidades de Intervención de la Policía (UIP, antidisturbios) y una decena de vehículos policiales se desplegaron en la sede judicial y en sus inmediaciones. Barreiros esperó a anunciar el apartamiento de los Mossos después de comunicar los cambios al major del cuerpo catalán, Josep Lluís Trapero, y al jefe superior de la Policía Nacional en Cataluña, Sebastián Trapote, a los que citó en su despacho, por separado, para explicarle los detalles de su decisión.
La instrucción se conoció hoy pero fue redactada el viernes, poco después de que el propio Trapero declara como imputado por sedición ante la Audiencia Nacional por su presunta inacción durante el acoso a la Guardia Civil en los registros del 20 de septiembre en Barcelona. El jefe operativo del cuerpo también está en el epicentro de las investigaciones de una veintena de juzgado por la pasividad de sus agentes el 1-0 y de la juez del Tribunal Superior Mercedes Armas, quien ha solicitado informes sobre las actuaciones de los Mossos el día de la consulta ilegal. Barrientos no ocultó, ni en sus órdenes ni en sus explicaciones a los dos mandos, que la movilización de la policía nacional para proteger la sede tiene como objetivo «preservar la integridad del Poder Judicial» ante una eventual independencia.