La Guardia Civil sitúa en un grupo de Whatsapp el motor de la «sedición»
La Guardia Civil sostiene que un grupo masivo de Whatsapp gestionado desde Alemania fue el epicentro de los capítulos de supuesta «sedición» en Cataluña que tuvieron lugar desde el 20 de septiembre, cuando la multitud asedió durante horas a los guardias civiles que registraban la Consejería de Economía en la operación Anubis, el 2 de octubre, víspera de la huelga general en la comunidad autónoma. Esta herramienta de movilización de masas, a diferencia de las decenas de webs de promoción del referéndum y de la secesión cerradas por orden judicial, no ha podido ser bloqueada por la justicia, puesto que supondría intervenir la propia red de Whatsapp.
Este sistema de mensajería, que ya se está convirtiendo en la pesadilla de las fuerzas de seguridad, fue usado de manera masiva por los promotores del referéndum, según recogen los informes de la Unidad de Policía Judicial de la VII Zona de la Guardia Civil remitidos a la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, quien investiga por sedición, entre otros delitos, al ‘major’ de los Mossos, Josep Lluís Trapero, a la intendente del cuerpo Carmen Laplana y a los presidentes de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y de Òmnium Cultural, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart.
La Guardia Civil atribuye a los líderes de las dos asociaciones un «papel esencial» en las revueltas, pero casi más a la web ‘Cridademocracia’ (ya clausurada) y al servicio de Whatsapp que se derivaba de aquella página y que todavía sigue activo.
Desde esa web (formalmente desvinculada de ANC y Òmnium, aunque los investigadores aseguran que solo era una «herramienta más de movilización de ambas») miles de personas se sumaron a un macro grupo de Whatsapp que -sostienen los informes- a partir del 28 de agosto comenzó a enviar «numerosas alertas de movilización, ocupación de vías públicas, pega de carteles del referéndum, etc.»
Los atestados dan cuenta de la frenética actividad de ese grupo particularmente desde la operación Anubis del 20 de septiembre hasta horas después del 1-O. Los informes, que reproducen solo diez de estos mensajes, señalan que solo esa decena de llamadas a la acción estuvieron en el origen de buena parte de los disturbios que, según se infiere de la investigación, nada tuvieron que ver con la espontaneidad.
Especial atención presta la Guardia Civil a los mensajes del 20 de septiembre y sus llamamientos a las «concentraciones ahora mismo para parar a la Guardia Civil».