La tensión lleva al Tesoro a pagar por la deuda
Las cuentas públicas comienzan a sufrir las primeras consecuencias de la tensión que se vive en Cataluña: los inversores internacionales ya no confían tanto en la deuda del Estado como lo venían haciendo desde hace meses. Ahora le exigen dinero después de haber llegado a pagar por ella ante la confianza que les generaba España, gracias al apoyo del Banco Central Europeo.
La deriva del conflicto territorial tuvo su reflejo en el resultado de la subasta de bonos a tres años que ayer emitió el Tesoro. El instituto adjudicó 1.807 millones de euros en este tipo de activos, pero lo hizo comprometiéndose a abonar un interés del 0,074% a sus titulares cuando venzan esos productos. El resultado implica un cambio radical si se compara con la anterior subasta de bonos a tres años, que tuvo lugar el 21 de septiembre. Entonces, el interés final fue negativo (-0,014%), lo que implica que son los compradores de deuda quienes llegan a pagar al Estado por sus productos, en un síntoma de máxima estabilidad. En la subasta de este jueves, el Tesoro captó finalmente un volumen total de 4.526 millones de euros, no solo en bonos, sino también en obligaciones.
La prima de riesgo se mantiene en calma al cerrar en los 124 puntos, aunque supone un incremento del 1,7% con respecto a la sesión del miércoles.