Los independentistas, contra el 155 y por la libertad de sus líderes
El proceso soberanista catalán siempre ha tenido dos carriles que han circulado en paralelo; por un lado, la vía institucional y por otro, la movilización callejera. Estos dos vectores se darán hoy la mano. Mientras el Gobierno catalán y la mayoría independentista empezarán a perfilar la declaración unilateral de independencia con la que quieren replicar la decisión del Gobierno de poner en marcha la intervención de la autonomía catalana, las entidades soberanistas volverán a hacer una nueva demostración de fuerza y de capacidad de movilización.
La ANC y Ómnium exhibirán una vez más músculo en la calle para pedir la puesta en libertad de Jordi Cuixart y Jordi Sánchez, encarcelados en Soto del Real desde el lunes pasado. Las entidades que presiden dos de los principales protagonistas del desafío secesionista han organizado para hoy en el paseo de Gracia de Barcelona una manifestación que se prevé masiva, como las que el independentismo ha celebrado en los últimos años y que bajará una vez más el pleito catalán a la calle.
El movimiento secesionista ha tenido altibajos a lo largo del proceso, momentos en que aparentaba que se deshinchaba y otros en que parecía todo lo contrario. Impulsado por la dinámica de la acción-reacción, puede que en estos momentos el secesionismo se encuentre en su punto de máxima ebullición, y no sería extraño hablar de cientos de miles de manifestantes.
La manifestación reclamará que los presidentes de la ANC y de Ómnium Cultural dejen de ser «presos políticos».