Los cinco miembros de La manada dicen ser inocentes y confían en la justicia
Visto para sentencia el juicio por la presunta violación de una joven en los sanfermines 2016 .
Un coche policial traslada a dos de los cinco acusados de violar a la joven madrileña. VILLAR LÓPEZ
pablo ojer | pamplona
Los cinco miembros de La manada aseguraron ayer que son «inocentes» de la presunta violación de una joven madrileña en la noche de 6 al 7 de julio de 2016. Por ello, durante la última sesión del juicio en la Audiencia de Navarra, hicieron el uso de su derecho a la última palabra para reiterar, uno tras otro, su «confianza en la justicia de esta sala». Con su testimonio se cerraba la última sesión del juicio en la que sus defensores negaron culpabilidades e intentaron justificar los hechos de que eran acusados sus clientes. «Las fiestas de San Fermín son un referente para los amantes del desenfreno etílico y sexual», dijo el abogado Jesús Pérez, para quien todo constituye «una especie de complot» para dar una lección ejemplarizante contra las agresiones sexuales. «Si ya había preocupación por la lacra de las agresiones sexuales, nada mejor que algo así para utilizar a cinco jóvenes sevillanos», apeló el abogado de otros tres acusados, Agustín Martínez Becerra. «El 7 de julio se dio la tormenta perfecta con mis defendidos en el centro». Unas afirmaciones que también corroboró el tercer abogado de los acusados, Manuel Canales.
Para los defensores de La manada, la única intención de la chica era recuperar los vídeos que le habían grabado realizando unas prácticas sexuales. «Esta parte puede entender que se produce un malestar por una experiencia sexual primeriza y probablemente no satisfactoria», afirmó Jesús Pérez. Una aseveración reiterada por Martínez Becerra a la hora de hablar del estrés postraumático. «¿Cabe vincular ese estrés a un caso de agresión sexual o también a una experiencia sexual mantenida no suficientemente satisfactoria, de la que posteriormente se arrepintiera?», preguntó.
Siempre según la versión de los defensores, con la denuncia en la mano se activó el «complot» para mantener la inculpación.
A partir de aquí, «comienza la caza de La manada», espetó Martínez Becerra. «Todas las pruebas parten de la culpabilidad, para llegar a la conclusión de la culpabilidad».
Por todo ello, los abogados consideraron que «no ha quedado acreditado documentalmente la existencia de agresión sexual. Igual podría tratarse de una agresión sexual que de una relación consentida», aseguró Jesús Pérez.
Minutos antes de las 15.45 horas de ayer, el presidente del tribunal, José Francisco Cobo, declaró el juicio visto para sentencia.