El descarrilamiento de un tren en Sevilla por las lluvias provoca 37 heridos

Los servicios de emergencia junto al tren descarrilado en la localidad de Arahal. FERMÍN CABANILLAS
efe | sevilla
Treinta y siete personas resultaron heridas, dos de ellas graves, como consecuencia del descarrilamiento de un tren que realizaba el trayecto entre Sevilla y Málaga, un accidente que, según las primeras hipótesis, se debió a las filtraciones de agua en la vía por las fuertes lluvias.
Los equipos sanitarios atendieron a un total de 37 personas y de ellas, dos, por su gravedad, fueron trasladadas al Hospital Virgen del Rocío. El resto de los heridos fue distribuido entre diferentes hospitales de la provincia, pero ya están todos dados de alta, según un comunicado de la Junta de Andalucía.
El tren, que transportaba 79 pasajeros, descarriló poco antes de las 10.15 en el kilómetro 22 de la línea Utrera-Marchena, a la salida de Arahal (Sevilla).
Para llegar a la zona del siniestro los servicios de emergencia tuvieron que usar tractores, quads y hasta vehículos del Ejército de Tierra, ya que las fuertes lluvias de la pasada madrugada dejaron los campos y veredas de acceso inundadas y enfangadas.
Poco antes de las 11 de la mañana era movilizado el Ejército con base en Morón para que sus vehículos pesados ayudasen en el traslado a los médicos, enfermeros y demás personal sanitario, mientras algunos preferían caminar a pie casi tres kilómetros para atender a los heridos de la forma más inmediata posible.
Pero la que fue indispensable fue la colaboración de los agricultores de la localidad, que se movilizaron para abrir paso a las ambulancias y remolcarlas, de tal forma que poco después de las 11.00 horas se solicitó que no fuesen más tractores, para no colapsar la carretera.
Los agricultores llevaron a los efectivos de emergencias hasta una zona cerca al lugar del suceso, donde tomaron un tren fletado por Renfe para recorrer el último kilómetro de trayecto aproximadamente.
Aunque las causas del accidente están siendo investigadas, el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, apuntó al desbordamiento del río Guadaira debido a las fuertes lluvias caídas en las últimas horas.