Rajoy avisa al secesionismo de que la ley se cumplirá a partir del día 22
El presidente trata de no agitar a los independentistas al tiempo que tranquiliza al sector económico.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante su intervención en un desayuno informativo celebrado ayer. BALLESTEROS
paula de las heras | madrid
Mariano Rajoy se cuidó mucho de lanzar una amenaza directa que agite a los secesionistas en plena campaña electoral, pero con una sola frase también dejó claro a los suyos que no le temblará el pulso si tiene que volver a aplicar el artículo 155 en Cataluña. El presidente del Gobierno recordó ayer, durante un desayuno informativo en Madrid, que su deseo es que los comicios del 21 de diciembre, que él mismo convocó, sirvan para pasar página y dejar atrás una etapa de incertidumbre política e inseguridad jurídica provocada por el desafío independentista. Ahora bien, ante la posibilidad de que tal cosa no sea posible, lanzó un mensaje de tranquilidad al sector económico y al conjunto de los españoles.
«Sea cual sea el resultado de esas elecciones, existe algo sobre lo que ya no se albergan dudas: en España la ley se cumple y así va a seguir siendo -dijo-. El Estado de Derecho ha demostrado que tiene mecanismos democráticos y eficaces para defenderse de quienes pretenden liquidarlo». La afirmación encierra una advertencia implícita a quienes desde ERC o la candidatura de Carles Puigdemont, Junts per Catalunya, amagan con retomar la vía unilateral en caso de una victoria electoral y una más que previsible negativa del Ejecutivo a negociar un referéndum sobre la independencia, aunque Rajoy evitó plantearlo en esos términos.
Cuando se le inquirió de manera directa sobre la posibilidad de volver a intervenir la Generalitat, de hecho, el presidente se llamó a andanas. «Casi es mejor esperar a que se produzca o no -dijo en alusión a una eventual desobediencia del futuro gobierno autonómico- porque así tampoco tenemos que pensar demasiado». Despejado el balón, sin embargo, continuó: «Desconozco qué significa la unilateralidad, supongo que sería saltarse la ley, que la Constitución no se iba a aplicar, el estatuto tampoco… Yo creo que eso significa la liquidación de la ley, saltarse las normas de convivencia. Eso es la ley del más fuerte. No se debe hacer. Está muy mal», remató.
Unos minutos antes, durante su intervención previa al turno de preguntas, él mismo se había felicitado de cómo han transcurrido las cosas desde que, con el apoyo del PSOE y de Ciudadanos, decidió activar por primera vez en democracia el precepto constitucional que llevó a la destitución del Gobierno de Carles Puigdemont el pasado 27 de octubre. «Se ha demostrado que la democracia funciona; todo el mundo ha cumplido con su deber, la legalidad ha sido restituida en cuestión de horas, hemos descubierto la calidad y solidez de nuestras instituciones y, de paso -subrayó incluso- hemos comprobado la profundidad de nuestro sentimiento nacional».
Las medidas puestas en marcha al amparo del artículo 155 de la Constitución, previa autorización del Senado, seguirán en vigor hasta que Cataluña tenga un nuevo Gobierno, sea del color que sea. El propio Rajoy se ha esforzado en dejar eso claro cada vez que las fuerzas independentistas o Podemos le han preguntado en el Parlamento si respetará los resultados de las urnas. Pero, con la misma firmeza insiste en que la democracia española sabe «defenderse» de cualquier intento de hacerla saltar por los aires.