El promotor de la pitada al rey considera el acto «libertad ideológica»
Padre de dos chicos, poco más que mileurista y fervoroso activista en favor de la independencia de Cataluña: «Mi único proyecto político es trabajar para ello».
Santiago Espot fue juzgado ayer en la Audiencia Nacional por delitos de injurias al rey y ultraje a los símbolos nacionales. Está acusado por la Fiscalía de ser el promotor de la pitada a don Felipe durante la final de la Copa del Rey de 2015 celebrada en el Camp Nou, y que enfrentó al Fútbol Club Barcelona y al Athletic Club.
De su puño y letra fue el manifiesto que corrió como la pólvora en Facebook y que originó esta sonora protesta en el estreno del rey en una final de la copa que lleva su nombre. El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu le tomó declaración hace un año tras la denuncia de la Fiscalía. Archivó el caso tras no apreciar delito, pero el Ministerio Público recurrió a la sala y el tribunal de tres magistrados ordenó al juez reabrir el caso y, por ende, llevar a juicio a Santiago Espot.
La vista oral se celebró ayer en el Juzgado Central de lo Penal, encargado de enjuiciar todas aquellas causas para delitos con penas menores (en el caso que nos ocupa se enfrenta a una multa de 14.400 euros).
El acusado sólo respondió a su abogado, en catalán, y admitió haber difundido un manifiesto «político» en el que aludía al Jefe del Estado, un ejercicio que enmarcó en la «libertad de expresión e ideológica».