Oriol Junqueras maniobra para ser presidente catalán
Defiende su derecho a ser investido si Puigdemont no regresa de Bruselas.
Reino/Balín | Madrid/Barcelona
Juego de tronos en la política catalana. Después de semanas en las que Esquerra ha preferido mantenerse en un segundo plano, dejando toda la presión a Junts per Catalunya, responsable de mover ficha para tratar de investir a Carles Puigdemont, el entorno de Oriol Junqueras dio ayer un paso al frente. Puso sobre la mesa el nombre del exvicepresidente de la Generalitat, encarcelado en Estremera, como posible plan B si el exjefe del Ejecutivo catalán decide permanecer en Bruselas y renuncia a la reelección ante el riesgo de ser detenido y encarcelado. «Si Puigdemont no puede ser investido, Junqueras tiene derecho a ser presidente», afirmó ayer Andreu Van den Eynde, abogado del líder de Esquerra, en la víspera de la comparecencia de su cliente ante el Tribunal Supremo, donde tres magistrados verán el recurso de apelación del reo ante el auto de prisión incondicional dictado por el juez Pablo Llarena, instructor de la causa relacionada con el ‘procés’.
En el PDeCAT, y también en Esquerra, aunque en este caso con la boca pequeña, llevan semanas afirmando que no contemplan otra opción que la investidura de Puigdemont y niegan la posibilidad de que Junqueras pueda postularse como alternativa. Pero los republicanos siempre han defendido que si de lo que se trata, como aseguraban los neoconvergentes en campaña, es de restituir al «gobierno legítimo», su líder deberá encabezar la Generalitat en caso de que el expresidente no regrese. Un jaque mate en el independentismo que cobraría fuerza si Junqueras sale de prisión después de que la Sala de lo Penal del Supremo examine el recurso. Esa decisión podría colocar al cabeza de lista de Esquerra en el centro de la política catalana, con margen de maniobra y clara ventaja frente a Puigdemont, a quien ha cuestionado en público su estrategia de «esconderse» en Bruselas. La formación independentista ya presionó el martes a sus presumibles socios para que aclaren el futuro del expresidente.
Desde prisión
La pugna entre las dos fuerzas soberanistas viene marcando la política catalana desde hace años. Esquerra evitó durante la campaña los ataques a Junts per Catalunya, cuyos dirigentes insistían en que la investidura de cualquier otro candidato que no fuera el suyo conllevaba aceptar a un presidente del 155. «Decir a los votantes que Puigdemont será presidente es más un deseo que una realidad», replicaban los republicanos. Y ayer el abogado Junqueras afirmó que, incluso desde la cárcel, su cliente estaría en disposición de ser presidente de la Generalitat. «Tiene derecho a salir a defender su proyecto en la sesión de investidura y, si fuera investido, sería presidente de la Generalitat y debería volver a la cárcel», remató Van den Eynde en una entrevista en Catalunya Radio, en la que abrió la puerta a pedir el traslado de Junqueras a una cárcel catalana para poder acudir a los plenos. La defensa del líder de Esquerra, precisamente, sostendrá hoy en la vista del recurso, que se celebrará a puerta cerrada, que no existen riesgos para mantenerle preso y apelará a su derecho de participación política tras las elecciones del 21 de diciembre en las que resultó elegido diputado.
Y sobre este argumento central, la decisión final dependerá de la sala integrada por los magistrados Miguel Colmenero, Francisco Montende y Alberto Jorge Barreiro, quienes tendrán en contra de la excarcelación tanto a la Fiscalía del Supremo como a la acusación popular del caso, liderada por el partido Vox. Alegato ante el tribunal Junqueras está en prisión desde el pasado 2 de noviembre por riesgo de fuga y de reiteración delictiva.