El Constitucional actuó para evitar la indefensión del Gobierno de Rajoy
El Tribunal Constitucional admitió ayer que la resolución unánime del pleno que impuso restricciones a la candidatura de Puigdemont en la sesión de investidura que se celebrará mañana en el Parlament, se tomó sin que existiera precedente alguno pero ante las «razones de urgencia excepcional» se consideró necesario actuar. Iban encaminadas a suspender cualquier investidura que no sea presencial y con la exigencia, en caso de que Puigdemont regresa a España y se entregue a la Justicia, de la autorización judicial para acudir a la sesión.