Rajoy amenaza con las pensiones para sacar adelante los Presupuestos
El presidente se compromete a subir las pensiones mínimas y las de viudedad, aunque sin concretar cómo .

Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría, ayer en el Congreso. BALLESTEROS
D. VALERA / N. VEGA | madrid
Unas propuestas confusas y genéricas de revalorización de las pensiones y, además, a la espera de la aprobación de los próximos Presupuestos. Ese es el resumen de la intervención del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el pleno celebrado ayer en el Congreso, donde se comprometió a mejorar las prestaciones mínimas y de viudedad, aunque no detalló las cuantías. Si acaso, el jefe del Ejecutivo sorprendió al considerar «razonable» que las pensiones «más bajas» puedan incrementarse según la inflación, es decir, un 1,6% en vez del 0,25%. Eso sí, Rajoy matizó que esa posible mejora sería una cuestión puntual que «sólo afectaría a 2018» al estar recogida en las cuentas públicas que pretende aprobar a finales de mes. En este sentido, el presidente logró convertir el debate monográfico sobre pensiones en un alegato a favor de los Presupuestos.
Rajoy, que intentó en todo momento no entrar en la «puja» de medidas que le exigía la oposición, sí que se mostró «conforme» con que las pensiones mínimas puedan revalorizarse este curso según la inflación. Así lo expresó el jefe del Ejecutivo en su turno de réplica al contestar una propuesta de la diputada de Coalición Canaria, Ana Oramas, sobre la necesidad de incrementar este tipo de prestaciones al menos el IPC, aunque el portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, llegó a insinuar que el aumento podría ser superior incluso a este índice. Un extremo que hoy no constaba en el Ministerio de Empleo. El jefe del Ejecutivo, sin embargo, no se pronunció sobre la medida, también defendida por Oramas, de aumentar un 10% las pensiones no contributivas (de jubilación y de invalidez), cuyos 454.000 beneficiarios apenas cobran 368 euros al mes.
Tampoco quedó claro si el anuncio de elevar las pensiones de viudedad se refiere al alza, previsto ya desde 2011, de la base reguladora de estas prestaciones (que sirve para calcular la cuantía de la pensión) del 52% al 60%. Lo que sí repitió Rajoy hasta la saciedad fue su rechazo a revertir la reforma de 2013, que desvinculó el incremento de las pensiones del IPC; una demanda que habían formulado PSOE, Podemos y las asociaciones de afectados. «No estoy de acuerdo con la indexación. Se rechaza en todas partes», explicó al recordar que sólo en dos países de la UE (Bélgica y Hungría) se utiliza este modelo de revalorización. De hecho, el presidente del Gobierno insistió en que la indexación al IPC «no funciona» y destacó que en el acuerdo con los sindicatos de la función pública el incremento salarial no va ligado a esta variable. Asimismo, Rajoy también pasó de puntillas sobre el impuesto negativo para personas de más edad anunciado por Hacienda y que el jefe del Ejecutivo solventó con una referencia a «concentrar las ayudas fiscales en el IRPF para pensionistas y familias». En todo caso, esta o cualquier posible mejora quedó condicionada a la aprobación de los Presupuestos.