crecida del ebro
Sin daños en Zaragoza, pero la Ribera Baja sigue en alerta
JAVIER BELVER
La punta de la crecida extraordinaria del río Ebro atravesó la ciudad de Zaragoza de forma lenta y sin causar afecciones graves, aunque en las poblaciones de la Ribera Baja se mantenía la alerta ante la posibilidad de que el agua provocara inundaciones de sus campos, granjas y cultivos. Todas las previsiones iniciales más pesimistas se fueron desvaneciendo desde que el caudal procedente de Navarra se adentró en Aragón. | efe