La dirección nacional del PP se centra en Madrid tras el ‘golpe’ de Cifuentes
Busca dirigentes que respondan ante Rajoy y no solivianten a las familias de la formación madrileña.
La expresidenta de la Comunidad y del PP de Madrid, Cristina Cifuentes. EMILIO NARANJO
nuria vega | madrid
No será sencilla la tarea de edificar sobre ruinas. Mariano Rajoy ha encomendado a su coordinador general, Fernando Martínez-Maillo, ordenar la transición de un maltrecho PP madrileño. El «barrizal» en el que, según fuentes del partido, se ha convertido la formación, descabezada y dañada por años de tensiones internas y escándalos de corrupción, obliga a la dirección nacional a emplearse a fondo y «desembarcar» en Madrid para sostener la organización en pie a un año de las autonómicas.
El diagnóstico, aseguran diversas fuentes, es «desalentador» y recuerda al desierto que los populares han atravesado en la Comunidad Valenciana. Las últimas presidentas del PP madrileño, en su momento tan «carismáticas» para el electorado conservador como Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes, han acabado dimitiendo. En el partido conviven dos almas con rencillas históricas que dificultan el resurgir: el ‘aguirrismo’ y el ‘cifuentismo’. Pero también quedan dirigentes de la órbita del expresidente Ignacio González.
En estas circunstancias, la prioridad del PP nacional es tomar las riendas sin soliviantar a ninguno de los sectores, «respetando todas las sensibilidades» y situando en puestos clave a perfiles que, fundamentalmente, «respondan ante Mariano Rajoy». Tanto Juan Carlos Vera, que ya dirigió la gestora creada tras la renuncia de Aguirre, como el vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado, tendrán un papel relevante en la nueva fase. Ambos estarán en los actos del Dos de Mayo, Día de la Comunidad de Madrid, en representación de la dirección.
De momento, fuentes populares, y aunque la decisión no está adoptada, apostaban hasta el viernes por repetir el formato de la gestora y descartaban la convocatoria de un congreso de renovación. De esta manera, la cúpula del PP en la calle Génova se asegura el control de la formación regional cuando quedan sólo unos meses para elaborar las listas electorales de los comicios autonómicos.
Si Casado debe estar o no en la dirección de ese órgano, se verá. Su nombre suena en las quinielas del PP para todo. Fue candidato potencial a la alcaldía de Madrid y, ahora, recuerdan «quedan muchas vacantes por cubrir». Lo que es evidente es que se volcará en el territorio en un año crucial.
En el PP temen incluso que empiecen a detectarse fugas a Ciudadanos por fichajes electorales.
El territorio es una de las columnas del PP a nivel nacional en términos de votos y los últimos acontecimientos, con el desenlace humillante de Cifuentes, han debilitado aún más las expectativas del PP. La última encuesta electoral publicada hace descender a los populares a la tercera posición en la comunidad. El lugar que ocupa también en los sondeos de PSOE y Ciudadanos. De ahí que el partido se haya tomado unos días para reflexionar sobre el siguiente paso para no errar.