JxCat quiere investir a Puigdemont antes de que falle el Constitucional
Plantea aprovechar «la ventana» entre la publicación de la norma y la decisión del tribunal.

Puigdemont junto a la portavoz de JxCat, Elsa Altadi, el sábado en Berlín. OMER MESSINGER
CRISTIAN REINO | BARCELONA
Junts per Catalunya tiene intención de ir hasta el final en su batalla por la legitimidad de Carles Puigdemont. Si el expresidente de la Generalitat no logra ser investido de aquí al 14 de mayo, como pretende, esperará su turno para poder ser reelegido a lo largo de la legislatura. Esta circunstancia implica que el candidato viable que proponga Puigdemont como su sustituto al frente del Palau de la Generalitat, el aspirante libre de cargas judiciales que forma parte del plan D, será un «presidente provisional», dispuesto a ceder el timón cuando el líder nacionalista esté en disposición de ser investido. Esta es la estrategia que los neoconvergentes acordaron el sábado en la reunión que celebraron en Berlín. El encuentro concluyó con la resistencia del expresidente de la Generalitat a facilitar la formación del Gobierno autonómico y con el compromiso de su grupo parlamentario de tratar de investir a su jefe de filas por tierra, mar y aire. La portavoz de Junts per Catalunya, Elsa Artadi, verbalizó este domingó la confianza de los nacionalistas en que Puigdemont pueda ser reelegido. «Ahora o más adelante, pero seguro que pasará —apuntó en una entrevista en Rac-1—. Si no puede ser ahora, lo haremos cuando el Tribunal Constitucional nos dé la razón». La táctica para lograrlo pasa por intentar encajar la votación de investidura en el intervalo de tiempo que transcurra entre la publicación de la nueva Ley de la Presidencia de la Generalitat, reformada para hacer posible la elección a distancia, y su previsible suspensión tras la impugnación del Gobierno ante el Tribunal Constitucional.
«Hay una ventana de oportunidad que queremos aprovechar», remató Artadi. JxCat busca las cosquillas al Estado y se las busca al presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, que es quien se la juega, ya que está apercibido por el Constitucional del riesgo que corre si convoca cualquier iniciativa destinada a investir a Puigdemont a distancia.
En Esquerra no están muy por la labor de aumentar su nómina de imputados, por lo que la reelección del dirigente de Junts per Catalunya se antoja improbable a corto plazo. Junqueras urge al expresidente de la Generalitat a que facilite la formación del Gobierno. Más adelante, ya se verá, en función de lo que resuelva el tribunal, porque JxCat cree que cuando el Constitucional entre en el fondo del asunto, no verá motivos para emitir una setencia contraria a la Ley de Presidencia de la Generalitat. Hasta entonces, en lo que piensan es en un presidente «provisional», algo así como un delegado o una especie de marioneta, cuyo único mandato podría ser la convocatoria de elecciones dentro de unos meses.