El líder del PSOE deja la tibieza y le culpa de que el 155 siga en vigor
«El desafío al que nos estamos enfrentando va a durar tiempo, va a necesitar esfuerzo y dedicación, y va a trascender la acción de un sólo Gobierno», advirtió hoy Pedro Sánchez. El líder de la oposición instó con este argumento a la unidad de todas las fuerzas políticas que defienden el orden constitucional y, especialmente, apeló a la «responsabilidad» de Ciudadanos y Podemos. «No es una cuestión de ideología sino prepolítica», dijo.
El planteamiento de Sánchez para abordar la crisis catalana es similar al que puso sobre la mesa Rodríguez Zapatero en relación al ETA en el 2000. El actual secretario general del PSOE aclaró que no está pensando en un acuerdo formal. «No es necesario firmar nada. La unidad en torno a la Constitución no necesita ni manifiestos ni plataforma, simplemente hay que ejercerla», subrayó. Sin embargo, insistió en apelar a Albert Rivera y a Pablo Iglesias. Al primero le reclamó que no caiga en la «enfermedad de la aznaridad» y no intente sacar votos con la crisis territorial. «Es una estrategia que sólo nos lleva a una España enfrentada consigo misma», adujo. Al líder de Podemos le pidió olvidar los «prejuicios» ideológicos en una cuestión que tiene que ver con la «convivencia». Sánchez no solo acepta la estrategia de Rajoy -ni puso pegas a la idea de levantar el 155 ni las ha puesto ahora a la de no publicar el nombramiento de los consejeros de Torra- sino que ha iniciado una ofensiva contra el nuevo presidente de la Generalitat, al que culpó de que Cataluña siga intervenida.