Primer día de trabajo para el ciudadano Mariano Rajoy
Rajoy en Santa Pola ayer, para incorporarse al registro. MORELL
ARTURO CERVELLA | SANTA POLA
Mariano Rajoy siempre ha sido un hombre de hábitos y su reincorporación al cuerpo de Registradores de la Propiedad no parece que las vaya a modificar ni un ápice. Son las 7:15 de la mañana y el ya expresidente del Gobierno salió de uno de los hoteles más prestigiosos de Alicante situado junto a la playa de Postiguet para realizar su tradicional marcha matutina. Es un día soleado con un ambiente preveraniego que rozaba los 22 grados y el ciudadano Mariano Rajoy aprovechó para estrenar el paseo marítimo de la ciudad. Tras un poco de ejercicio, Rajoy vuelve al hotel y se prepara para iniciar su primera jornada laboral en la oficina del registro de la propiedad de Santa Pola, que se encuentra a algo más de 20 minutos de la que parece que será su residencia. En la ciudad alicantina hay una gran expectación mediática. Los periodistas, cámaras y fotógrafos se cuentan por decenas en la calle Soria, donde está situado la oficina de Rajoy. Unos minutos antes de las 8 de la mañana llegan los primeros empleados, que suben las persianas. La oficina abre al público a las 9. Pasan unos segundos de las 9.48 y aparece por fin Rajoy. El jefe del registro, que viste una camisa blanca sin corbata con una americana, sale de su coche entre vítores de «presidente, presidente» y se detiene a la entrada del edificio para atender a los medios. Dice que está nervioso, «Lo que yo diga sobre los candidatos es muy poco relevante», añade. A las 2 se va a comer a un restaurante con especialidad en marisco. Y a las 6, fin de la jornada laboral, vuelta al hotel.