Interior estudia traslados «aislados» de presos de ETA sin delitos de sangre
Prisiones no fijará un cupo mínimo ni máximo de acercamientos al País Vasco y Navarra.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, durante su intervención ayer en Berlín. FILIP SINGER
m. sáiz-pardo | madrid
No habrá un cupo máximo ni mínimo de traslados de presos de ETA. No hay cifras predeterminadas porque no serán movimientos, en ningún caso, colectivos como los que se dieron durante el primer gobierno de José María Aznar. Tampoco hay un calendario cerrado, aunque los técnicos de Interior hablan de semanas más que de meses para ver los primeros pasos, «que no serán espectaculares». Serán acercamientos «aislados»y decididos siempre por los técnicos penitenciarios de forma «individualizada».
La hoja de ruta diseñada por el Gobierno socialista incluye un perfil de los primeros candidatos al traslado a cárceles cercanas al País Vasco y Navarra: presos con penas cortas o medianas, sin delitos de sangre y cerca de cumplir su condena. Unos requisitos similares a los que fijó el pasado enero el Gobierno de Emmanuel Macron cuando anunció la flexibilización de la política penitenciaria sobre ETA, aunque desde el Ejecutivo español niegan que se inspiren en el país vecino.
El Ministerio del Interior, según revelaron ayer diferentes fuentes de este departamento, ya ha dado luz verde a que las juntas de tratamiento de las 45 cárceles españolas en las que se concentran los 228 presos de ETA puedan estudiar semanalmente los casos de sus internos terroristas, si bien -explican responsables de Interior- Instituciones Penitenciaria tiene informes detallados de cada uno de estos reclusos por tratarse de presos incluidos en los Fies (Ficheros de Interiores de Especial Seguimiento).
Serán estas juntas de tratamiento las que propongan los posibles traslados. Interior no ha fijado fecha tope a las prisiones ni ha propuesto nombres ni número. «Será un procedimiento estrictamente técnico de individualización científica», matizaron este martes desde el departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska, al tiempo que dejaron claro que el principio que regirá los posibles traslados será el del «estricto cumplimiento de la ley».
El presidente Pedro Sánchez, en una comparecencia en Berlín junto a la canciller Angela Merkel defendió que, tras la desaparición de la banda terrorista «debemos aproximarnos de otra manera a una realidad que ya es completamente distinta». Sánchez, que dijo «no esconderse» tras los compromisos adquiridos con Urkullu, reiteró: «El Gobierno está dispuesto a revisar esa política penitenciaria por una sencilla razón, porque ETA ha sido derrotada».