El ministro Duque reconoce posibles «errores» en su sociedad pero no dimitirá

Duque habla con los medios ayer, en Bruselas. YUVAL MOLINA OBEDMAN
SALVADOR ARROYO | MADRID
El ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque, acorralado en las últimas horas por la polémica de las cuentas de la sociedad patrimonial que constituyó junto a su esposa, María Consuelo Femenia, embajadora en Malta, y en la que se encuentran inscritas sus dos viviendas (una en Madrid y otra en la localidad alicantina de Jávea), insistió ayer en Bruselas en que «jamás he tenido ninguna intencionalidad de evadir impuestos ni obtener ninguna ventaja fiscal indebida». Ahora bien, sí hizo referencia a la posibilidad de que pudieran producirse «errores» que sus «nuevos asesores» estarían analizando: «No sé si estos nuevos asesores encontrarán si pagué de más o de menos, pero lo que sea, lo arreglaremos», reforzó.
Duque ha improvisó una comparecencia ante los medios de comunicación en la entrada VIP del Edificio Europa, en el corazón del ‘quartier’ de la UE en la capital belga. Nervioso e, incluso, cohibido «ante tantas cámaras», comenzó ‘motu proprio’ a referirse a su caso, sin una pregunta inicial. No tenía muchas más opciones. Los últimos datos reflejados por diversos medios se refieren a que en su sociedad, de nombre Copenhage, no hay constancia alguna de pagos de autoalquiler durante tres años.
Duque subrayó su intención de «hacer todo lo que haga falta» para «cumplir con las obligaciones tributarias». Y, en esa línea, incidió en que el caso está en manos de un nuevo equipo de asesores «para subsanar los errores, si los hay». Duque se excusó cuando se le cuestionaron por detalles (como el autoalquiler) o «cuestiones técnicas» porque «no puedo hablar de las cosas que no entiendo. En ingeniería yo todo esto no lo estudiado», aseveró.
«Vamos a ver cuáles han sido los errores de contabilidad o lo que sea, en cualquier caso son errores sin intencionalidad ninguna», remarcó.