Diario de León

Iglesias capitanea la negociación de los Presupuestos y desata el recelo del PSOE

El Gobierno se desmarca de la visita del líder de Podemos a la cárcel para entrevistarse con Oriol Junqueras.

Merkel habla con Pedro Sánchez en Bruselas, en presencia del presidente de Francia Emmanuel Macron (de espaldas). OLIVIER HOSLET

Merkel habla con Pedro Sánchez en Bruselas, en presencia del presidente de Francia Emmanuel Macron (de espaldas). OLIVIER HOSLET

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

PAULA DE LAS HERAS | MADRID

Visitará al viernes al líder de Esquerra, Oriol Junqueras, en la cárcel de Lledoners, tiene pendiente un café con el diputado del PDeCAT Carles Campuzano, hablará, como hace todas las semanas, con el portavoz del PNV Aitor Esteban... Pablo Iglesias mantendrá los próximos días una actividad frenética para tratar de allanar el camino hacia la aprobación de los Presupuestos, una tarea que en principio recae en exclusiva sobre el Gobierno de Pedro Sánchez. Para evitar malentendidos, Iglesias aclaró ayer que habla sólo por sí mismo y que no ejerce de «delegado» de nadie. «Vamos a hacer nuestro trabajo para intentar que den los números con todas las fuerzas políticas, pero —avisó— el Gobierno tiene que hacer también su trabajo». Pero, al menos por el momento, Podemos y su secretario general parecen la piedra angular para que los independentistas apoyen las cuentas del año que viene.

A su favor juegan varios factores. La formación morada reconoce la existencia de «presos políticos», está a favor del derecho a decidir y mantiene una estrecha relación con Esquerra. A ello se suma el nuevo rol de sus aliados, los comunes, en el Parlament, indispensables para sacar adelante las medidas del Govern tras pérdida de la mayoría absoluta por las pugnas entre JxCat y ERC. En la cámara catalana se da la situación inversa al Congreso. Si Quim Torra quiere aprobar sus presupuestos, está obligado a contar con los comunes, y ahí Podemos ve la oportunidad para el ‘quid pro quo’.

Pese a su buena posición, el líder podemista no tendrá fácil sortear el bloqueo soberanista porque tanto Esquerra como el PDeCAT exigen medidas en favor de los políticos presos. La estrategia de Iglesias es, por el momento, destacar los beneficios que para millones de ciudadanos tendría la aprobación de las nuevas cuentas, incluidos los catalanes. También pondrá sobre la mesa el fantasma del regreso del PP aliado con Ciudadanos al poder. «Para avanzar en soluciones democráticas y en la libertad de los presos es muy importante tratar de mantener la mayoría que sacó al Partido Popular del Gobierno», advirtió ayer Iglesias, quien también reveló que adelantó al presidente del Gobierno el pasado jueves de su intención de entrevistarse con Junqueras en prisión. Según el secretario general de Podemos, a Sánchez «le pareció normal que haya encuentros políticos entre líderes de diferentes organizaciones».

Pero el Gobierno no se hace responsable de los pasos que pueda dar Iglesias para hacer prosperar los Presupuestos y, mucho menos, de su visita a la cárcel para tratar de arrastrar al líder de Esquerra a un acuerdo. La imagen, admiten en el PSOE, tendrá «mala lectura» entre el electorado socialista más moderado. De ahí, que insistan en que el líder de Podemos va por libre y desarrolla una estrategia propia, no pactada con Sánchez.

La primera en marcar distancias de manera pública con el líder podemista fue la presidenta de la Junta de Andalucía, ya en precampaña electoral. Susana Díaz encuadró el anuncio de Iglesias de que «se va a esforzar» por conseguir que las cuentas salgan adelante dentro de un intento de hacerse perdonar ante el electorado progresista por su «pecado original», es decir, por la falta de apoyo a la investidura de Sánchez en 2016, a la que siguieron unas elecciones que reforzaron la posición del PP. «Tiene que sobreactuar para que la gente no se acuerde», dijo en un desayuno de Europa Press.

APUNTARSE LO QUE SEA

En el Ejecutivo, en el Congreso y en otros territorios, los socialistas también hablan de «sobreactuación» y, de algún modo, la justifican. Creen que Iglesias trata de capitalizar el pacto presupuestario. «Este tipo de acuerdos siempre benefician más al Gobierno; es lógico que él intente apuntarse algo», dice un barón. En el sobreentendido está, incluso, que el protagonismo del secretario general de Podemos forma parte de las «cláusulas no escritas» del acuerdo que suscribió con Sánchez.

Nadie niega que la fotografía en la prisión de Lledoners con el líder de los republicanos «chirríe» al votante «más centrado», pero en términos generales creen que tampoco hará mucho daño o al menos no tanto como para estar preocupados. Su lectura es que el pacto con Podemos ha reportado grandes beneficios al PSOE en términos electorales y que estos no quedarán neutralizados. «Iglesias trata de vender que nos ha llevado del ronzal y que, de no ser por él, habríamos hecho unos presupuestos muy distintos; en realidad -argumentan- son ellos los que han venido al redil socialdemócrata, no hay medidas de las que planteaban cuando querían asaltar los cielos».

Por un lado, en el PSOE creen que el acuerdo con Iglesias —que contempla la subida a 900 euros del salario mínimo interprofesional o la recuperación de las ayudas a los parados de más de 52 años— les sirve para seguir recuperando voto fugado hacia su izquierda y, por el otro que si se evidencia que ellos no tienen que ver con «shows» como el de la cárcel tendrán hueco en el centro.

tracking