El rey emérito ‘rehabilita’ a la infanta y saluda al polémico príncipe saudí
Occidente acusa a Bin Salman de estar detrás del asesinato del periodista Khashoggi.
Ander Azpiroz | MADRID
El rey Juan Carlos acudió ayer junto la infanta Cristina al gran premio de Abu Dabi, donde ambos presenciaron la última carrera de Fernando Alonso como piloto de fórmula uno. El monarca emérito se encontró allí con Mohamad Bin Salman, príncipe heredero de Arabia Saudí. El saludo entre ambos, distribuido por Efe y Reuters, fue captado por una fuente ajena a estas agencias. Don Juan Carlos mantiene una excelente relación con la monarquía del reino del desierto, muy especialmente con el rey padre de Bin Salman, Salman bin Abdulaziz. A la amistad entre ambos monarcas se achaca una buena parte de las inversiones españolas en el país islámico, entre ellas el Ave Medina-La Meca. La instantánea se produce en un momento muy delicado para el heredero al trono del país arábigo, a quien Occidente responsabiliza de haber ordenado el asesinato del periodista critico con el régimen Jamal Khashoggi. La CIA ha sido la última en sumarse a la presión sobre el príncipe ya que, según el diario turco ‘Hurriyet’, dispone de una grabación en la que el heredero dio instrucciones de «silenciar a Khasoggi cuanto antes». El disidente desapareció el pasado 2 de octubre tras entrar en el consulado saudí de Estambul, a donde acudió para recoger un certificado para poder contraer matrimonio. No se volvió a saber nada de él hasta que las autoridades del reino del desierto reconocieron que falleció mientras se le sometía a un interrogatorio. Según los investigadores turcos, una quincena de agentes enviados desde Riad habrían asesinado dentro de la legación a Khashoggi, cuyo cuerpo habría sido después descuartizado para poder trasladarlo. El cadáver del periodista aún no ha sido hallado. Mohamad Bin Salman, también conocido por sus siglas MSB, también se encuentra en el candelero internacional por ser el gran impulsor de la intervención militar de Arabia Saudí en Yemen. El viaje dejaría también en evidencia la manioba para rehabilitar públicamente a la infanta, apartada de la Casa Real por el escándalo de su marido, Iñaki Urdangarín, que cumple condena.