El triciclo de Julen sigue en casa
Julen, el niño de 2 años que cayó ayer a un estrecho y profundo orificio mientras pasaba un día de campo con familiares y amigos en Totalán (Málaga) y que se intenta rescatar, es muy activo, un enamorado de su triciclo —que sigue aparcado ante la casa familiar— y de los balones. Lo quieren mucho los parientes y el vecindario -que es como una familia- por cómo es y, quizás, porque su hermanito Oliver falleció cuando iba a tomar un helado y jugar; por eso una conocida se aferra a que la búsqueda tiene que salir bien y piensa en la madre del peque: «ya ha perdido uno, este tiene que salir por fuerza». Su cuarto de juego —cuando no está en la guardería— es la calle peatonal, donde deja el triciclo y la pelota y no para de divertirse; sus vecinas hoy no tienen ganas de hacer sus habituales faenas, preocupadas por Julen, al que aprecian.